Conceptos Categóricos

LA DISPOSICIÓN PARA VACUNAR A LOS NIÑOS CONTRA LA INFLUENZA DESPUÉS DE LA PANDEMIA DE COVID-19

LA DISPOSICIÓN PARA VACUNAR A LOS NIÑOS CONTRA LA INFLUENZA DESPUÉS DE LA PANDEMIA DE COVID-19


Vancouver, Canadá
Los cambios en la percepción del riesgo debido a la enfermedad por coronavirus 2019 y la vacunación previa influirían en la disposición de los padres para vacunar a los niños contra la influenza en la próxima temporada.

Journal of Pediatrics 22887-93

Autores:
Goldman RD

Institución/es participante/s en la investigación:
University of British Columbia

Título original:
Willingness to Vaccinate Children against Influenza after the Coronavirus Disease 2019 Pandemic

Título en castellano:
La Disposición para Vacunar a los Niños Contra la Influenza después de la Pandemia de Enfermedad por Coronavirus 2019

Extensión del  Resumen-SIIC en castellano:
1.9 páginas impresas en papel A4
Introducción
La influenza estacional es un importante problema de salud pública, responsable de miles de muertes cada año, incluidos los niños. A pesar de la amplia disponibilidad de vacunas contra la influenza estacional y pautas claras sobre quién debe vacunarse, la aceptación de esta vacuna sigue siendo baja en la mayoría de los países. Es muy probable que la transmisión comunitaria de enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19, por sus siglas en inglés) continúe en la próxima epidemia de influenza, complicando los diagnósticos y aumentando aún más la carga sobre los sistemas de salud. Para mitigar estos problemas, vacunar a gran parte de la población contra la influenza a fines de 2020 es un objetivo clave de los funcionarios de salud pública. El objetivo del presente estudio fue determinar los factores asociados con la disposición de los padres para vacunar a sus hijos contra la influenza el 2021, especialmente aquellos que no se vacunaron contra la influenza el año anterior.  

Métodos 
Se encuestó a los padres o cuidadores que acompañaron a sus hijos de uno a 19 años en 17 departamentos de emergencias pediátricas en 6 países durante el pico de la pandemia de COVID-19. Los encuestados utilizaron sus propios teléfonos inteligentes para completar la encuesta en línea entre el 27 de marzo y el 30 de junio de 2020. La encuesta incluyó información demográfica del cuidador y del niño, antecedentes de vacunación e intenciones futuras, y preocupación acerca de que el niño y el cuidador tengan COVID-19 en el momento de la visita al departamento de emergencias. Se consideró que los niños estaban al día con sus vacunas si el cuidador eligió la respuesta: "Mi hijo ha recibido todas las vacunas/inmunizaciones recomendadas en el calendario sugerido por nuestro médico". Se utilizaron estadísticas descriptivas básicas y frecuencias para describir todas las variables. Los datos de la encuesta de los cuidadores que declararon si planean vacunar o no a sus hijos contra la influenza el próximo año fueron comparados. Posteriormente se compararon a los cuidadores que no vacunaron a sus hijos contra la influenza el año pasado y a los que dijeron que sí o no planean vacunar a sus hijos contra la influenza el próximo año. Para determinar qué factores se asociaron significativamente con la toma de decisiones del cuidador para vacunar el próximo año a pesar de no hacerlo el año pasado se utilizaron análisis bivariados. Los odds ratios ajustados (ORa) fueron calculados con intervalos de confianza del 95% (IC 95%).  

Resultados
Se incluyeron un total de 2422 encuestados: 2350 padres, 67 cuidadores y 5 encuestados no especificaron su relación con el niño. La media de edad de los cuidadores fue de 40.0 años y la de los niños fue de 8.3 años. El 54.3% de los encuestados declararon que tienen la intención de vacunar a sus hijos contra la influenza en los próximos 12 meses, lo que representa un aumento del 15.9% en comparación con los que informaron haber vacunado a sus hijos contra la influenza en los últimos 12 meses. El 1.7% de los encuestados no especificaron su intención de vacunar a su hijo. El 58.3% de los participantes dijeron que planeaban obtener la vacuna para ellos mismos la próxima temporada de influenza, en comparación con el 40.6% el año pasado. De 1459 cuidadores que no vacunaron a sus hijos contra la influenza en el último año, 418 (28.6%) indicaron que planean hacerlo el próximo año, 1025 (70.3%) no vacunaron el año pasado y no lo harán este año, y 16 (1.1%) %) se abstuvieron de contestar. El 1.6% de los participantes que vacunaron a sus hijos el año pasado no tienen previsto hacerlo el próximo año. A la mayoría de los cuidadores no les preocupaba que sus hijos tuvieran COVID-19 cuando acudían a los servicios de urgencias en los 6 países donde se realizó esta encuesta, y se observó una correlación significativa entre el nivel de preocupación y el plan de vacunación contra la influenza. Los factores que predicen la voluntad de cambiar de no vacunar el año anterior a vacunar a su hijo el próximo año incluyen: el estado de vacunación actualizado del niño (ORa: 2.03, IC 95%: 1.29 a 3.32; p: 0.003); los antecedentes de vacunación contra la influenza de los cuidadores (ORa: 3.26, IC 95%: 2.41 a 4.40; p < 0.010); y el nivel de preocupación de que su hijo tuviera COVID-19 (ORa: 1.09; IC 95%: 1.01 a 1.17; p: 0.022). A diferencia del análisis bivariado, los cuidadores con una educación superior a la secundaria tenían menos probabilidades de cambiar de la no vacunación en el año anterior a la vacunación en el año siguiente (ORa: 0.71, IC 95%: 0.52 a 0.96; p: 0.028).  

Conclusiones
Los resultados de la presente encuesta indicarían que los cambios en la percepción del riesgo debido al COVID-19 y la vacunación previa podrían influir en la toma de decisiones de los padres o cuidadores con respecto a la vacunación de los niños contra la influenza en la próxima temporada. Para promover la vacunación contra la influenza entre los niños, los programas de salud pública pueden aprovechar esta información.
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