Conceptos Categóricos

GUÍA CLÍNICA DE COVID-19 PARA EL EQUIPO CARDIOVASCULAR

GUÍA CLÍNICA DE COVID-19 PARA EL EQUIPO CARDIOVASCULAR


Washington DC, EE.UU.
El objetivo de la presente guía, destinada específicamente para los cardiólogos, es complementar, pero no reemplazar las recomendaciones vigentes de los Centers for Disease Control and Prevention, de las autoridades locales y de las distintas instituciones.

American College of Cardiology 1-4

Autores:
Mullen B

Institución/es participante/s en la investigación:
American College of Cardiology

Título original:
COVID-19 Clinical Guidance For the Cardiovascular Care Team

Título en castellano:
Guía Clínica de COVID-19 para el Equipo de Atención Cardiovascular

Extensión del  Resumen-SIIC en castellano:
1.92 páginas impresas en papel A4
Contexto clínico de la enfermedad por el nuevo coronavirus (COVID-19 por su sigla en inglés)
El índice global de mortalidad, asociado con COVID-19, sigue siendo bajo, de 2.3%; los datos sugieren, incluso, índices más bajos de letalidad fuera del epicentro de la epidemia, en Hubei, China. Las cifras referidas estuvieron entre 2.7% en Irán y 0.5% en Corea del Sur; sin embargo, la información puede cambiar. La mayoría de los pacientes infectados (más del 80%) presenta enfermedad leve y se recupera sin tratamientos intensivos. No obstante, la morbilidad y la mortalidad aumentan considerablemente con la edad, con cifras de hasta 8% en los sujetos de 70 a 79 años, y de 14.8% en los enfermos de más de 80 años. Según las referencias de los Chinese Centers for Disease Control, los pacientes con patologías subyacentes tienen riesgo aumentado de presentar COVID-19 y peor pronóstico. Según las series, entre el 25% y el 50% de los pacientes con COVID-19 presentaron comorbilidades. Los índices de mortalidad son más elevados en los sujetos con patologías intercurrentes (5.6% en los pacientes con cáncer, 6% en los pacientes con hipertensión arterial, 6.3%, entre los enfermos con enfermedades respiratorias crónicas, 7.3% entre los individuos con diabetes, y 10.5% en los pacientes con enfermedad cardiovascular).

Complicaciones cardíacas agudas de COVID-19
En una serie de 138 pacientes internados por COVID-19, el 16.7% presentó arritmias, y el 7.2% tuvo daño cardíaco agudo, además de otras complicaciones asociadas con la infección. Se han referido casos de insuficiencia cardíaca aguda, infarto agudo de miocardio (IAM), miocarditis y paro cardíaco. Al igual que en otras enfermedades agudas, la mayor demanda cardiometabólica puede desencadenar complicaciones cardiológicas. Las complicaciones cardiológicas, en enfermos con COVID-19, ocurrirían con una frecuencia similar a la referida en pacientes con infección por SARS, MERS y virus de la influenza. Los cardiólogos deben estar preparados para asistir a otros profesionales, a cargo del cuidado de pacientes con COVID-19 grave y complicaciones cardiológicas. Los cardiólogos y los profesionales de terapia intensiva deben elaborar las guías para la indicación de oxigenación con membrana extracorpórea. Los pacientes con insuficiencia cardíaca, arritmias, cambios en el electrocardiograma o cardiomegalia deben ser sometidos a ecocardiografía.

Consecuencias de COVID-19 en los pacientes con trastornos cardiovasculares subyacentes
Los pacientes con enfermedad cardiovascular y COVID-19 deben ser rápidamente identificados y separados del resto de los enfermos. Los pacientes con trastornos cardiovasculares tienen riesgo más alto de infección por el nuevo coronavirus y peor pronóstico. Los pacientes con enfermedades cardiovasculares deben ser particularmente advertidos para que refuercen las medidas de control y prevención de infecciones, según las guías de los Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Los pacientes con enfermedad estable pueden ser seguidos telefónicamente o por teleconferencia, para evitar el riesgo de infección intrahospitalaria. En los pacientes con COVID-19, el triage debe basarse en la presencia de enfermedad cardiovascular, respiratoria, renal, oncológica u otras entidades subyacentes. Los síntomas clásicos del IAM pueden quedar enmascarados en el contexto de COVID-19; en los enfermos con insuficiencia cardíaca o entidades asociadas con sobrecarga de volumen, la administración de fluidos debe ser cautelosa. Los patrones de alimentación y del sueño deben mantenerse, tanto en los pacientes como en los profesionales, para preservar la salud del sistema inmunológico. El estrés debe ser abordado de manera apropiada.

Recomendaciones cardíacas específicas para COVID-19
En algunos entornos, los profesionales que integran el equipo cardiovascular tienen entrenamiento escaso para el abordaje agudo de la pandemia. La transmisión rutinaria del virus entre los trabajadores de la salud pone de manifiesto que las medidas adoptadas de prevención no son suficientes, de manera que los profesionales deben estar preparados para adoptar medidas de protección personal. Se deben crear protocolos para el diagnóstico, el triage, el aislamiento y el abordaje de pacientes con COVID-19 y complicaciones cardiovasculares y a la inversa. Las guías cardiovasculares deben crearse en concordancia con los programas hospitalarios de respuesta a las infecciones, y en estrecha colaboración con otras especialidades. Los profesionales deben ser entrenados para el uso de equipos de protección personal (EPP), según las recomendaciones de los CDC. El abordaje de pacientes con IAM en el contexto de la pandemia de COVID-19 debe contemplar algunos aspectos especiales. Se debe poner especial énfasis en los procedimientos de revascularización coronaria aguda, incluidos los protocolos para limitar el acceso al laboratorio de cateterismo, y la esterilización posterior a los procedimientos. En circunstancias extremas, el jefe del equipo deberá valorar la relación entre los riegos y los beneficios de la revascularización aguda y el riesgo de infección intrahospitalaria.
ua40317