Conceptos Categóricos

Programa Actualización Científica sin Exclusiones (ACisE)

Informes comentados


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Informe
Autor del informe original
Saulo Vasconcelos Rocha
Columnista Experto de SIIC
Institución: Universidade Estadual do Sudoeste da Bahia
Jequié Brasil

Efeito do exercício físico na percepção negativa do estado de saúde de idosos (del estado de salud de los ancianos)
A prática regular de exercício físico pela população idosa traz (por parte de la población anciana brinda) benefícios para sua capacidade funcional e cognitiva, assim como melhora o desempenho de tarefas (así como mejora el desempeño de tareas) diárias.

Resumen
A prática regular de exercício físico pela população idosa traz (por parte de la población anciana brinda) benefícios para sua capacidade funcional e cognitiva, assim como melhora o desempenho de tarefas (así como mejora el desempeño de tareas) diárias, proporcionando consequências positivas para a autonomia e para a independência do idoso, o que pode (la autonomía y la independencia del anciano, lo que puede) favorecer uma percepção mais otimista do estado de saúde. Nesse sentido, este estudo (En este sentido, este estudio) experimental, controlado, randomizado e cego, (y ciego) realizado no município de Jequié-BA (Brasil), objetivou avaliar o efeito do (tuvo como objetivo evaluar el efecto del) exercício físico na percepção do estado de saúde em idosos.


Publicación en siicsalud
Artículos originales > Expertos de Iberoamérica >
http://www.siicsalud.com/acise_viaje/ensiicas-profundo.php?id=159188


Comentario
Autor del comentario
Tulliang Yuing Farias(1) y Tulliang Yuing Farias(2) 
(1)Universidad Santo Tomás
(2)Universidad Santo Tomás


Diversos estudios han investigado la relación de la actividad física y la percepción de salud en los adultos mayores, lo interesante del estudio que Vasconcelos et col., es que reviso dos tipos de ejercicios como los aeróbicos y los neuromusculares en esta población. Una investigación sobre percepción salud ha visto como la participación en talleres de actividad física también provoca un cambio positivo en percepción de salud en ancianos (Pantoja & Valdevenito, 2019). Lo cual nos muestra como la actividad física de cualquier tipo produce cambios en esta población.
Además, un estudio Landinez et col., mostro los beneficios en relación con la mejoría de capacidad funcional de varios sistemas orgánicos, además de ahorro en costo sanitarios por caídas y otros cuadros asociados a la
vejez.
Incluso algunos estudios han demostrado cambios en la neuroplasticidad en cuando los adultos mayores realizan actividad física como la danza, incluso en personas con edades cercanas a los 80 años (Muller et col., 2017), sumado a esto una cohorte con una muestra de 7735 hombres británicos de mediana edad hacia la vejez, mostro que la diferencia en los niveles de actividad física inciden en la jubilación y la presencia de enfermedades cardiovasculares (Aggio et col., 2018).
Algunos investigadores se encuentran trabajando en como la actividad física puede tener efectos sobre la inmunosenscencia, ya que la remodelación del sistema inmunológico con la edad contribuye sustancialmente a la mala salud de los adultos mayores, con un riesgo creciente de infecciones, cáncer y enfermedades inflamatorias crónicas que contribuyen a la multimorbilidad relacionada con la edad, lo que rara vez se considera al examinar la respuesta inmunitaria de un individuo de edad avanzada es que el sistema inmunológico está profundamente influenciado por la actividad física. Los niveles habituales de actividad física disminuyen con la edad, con importantes consecuencias para la masa muscular y la función. El músculo esquelético es un importante órgano regulador inmunitario y genera una variedad de proteínas, denominadas mioquinas, que tienen efectos antiinflamatorios e inmunoprotectores (Niharika,2019).
En este estudio en particular, aunque se observó ambos mejoraron la percepción de salud de los ancianos, se pudo observar una que unos de los grupos tuvo una respuesta mayor, siendo los que realizaban ejercicios neuromusculares los que produjeron una su percepción de salud más elevada, esto puede deberse a que la actividad física como tal produce cambios importantes en la salud de los adultos mayores, sobre todo la de alta intensidad que generan mayo cambio en la masa muscular, sería interesante saber como termino este estudio ya que encontraba dentro de un estudio mayor sobre los efectos del ejercicios en la cognición de los adultos mayores. Copyright © SIIC, 2020 Bibliografía Troncoso-Pantoja, Claudia, & Valdebenito-Mardones, Mario. (2019). Interpretación de la percepción en la realización de actividad física para un grupo de adultos mayores. Index de Enfermería, 28(1-2), 33-36. Epub 09 de diciembre de 2019. Recuperado en 24 de noviembre de 2020, de http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1132-12962019000100007&lng=es&tlng=es.
Landinez, N; Contreras, K; A, Castro; Proceso de envejecimiento, ejercicio y fisioterapia; Revista Cubana de Salud Pública 2012; 38(4): 562-580.
Müller Patrick, RehfeldKathrin, SchmickerMarlen, Hökelmann Anita, Dordevic Milos, LessmannVolkmar, BrigadskiTanj; EvolutionofNeuroplasticity in Response toPhysicalActivity in Old Age: The Case forDancing;Frontiers in AgingNeuroscience; 9;2017;57. https://www.frontiersin.org/article/10.3389/fnagi.2017.00056 Aggio, D., Papachristou, E., Papacosta, O. et al. Trajectoriesofself-reportedphysicalactivity and predictorsduringthetransitiontooldage: a 20-year cohortstudyof British men. Int J BehavNutrPhysAct 15, 14 (2018). https://doi.org/10.1186/s12966-017-0642-4 Duggal, N.A., Niemiro, G., Harridge, S.D.R. et al. Can physicalactivityameliorateimmunosenescence and thereby reduce age-relatedmulti-morbidity?.NatRevImmunol 19, 563–572 (2019). https://doi.org/10.1038/s41577-019-0177-9

Palabras Clave
Especialidades
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Informe
Autor del informe original
Raquel Leiros Rodríguez
Columnista Experto de SIIC
Institución: Universidad de Vigo, Facultad de Fisioterapia
Madrid España

Utilización de parques públicos para mejorar el equilibrio en personas ancianas
Los parques públicos son espacios adecuados para la práctica de ejercicios en los ancianos. Estas instalaciones gratuitas son útiles para la promoción y mejora de la calidad de vida de todos los ciudadanos.


Publicación en siicsalud
Artículos originales > Expertos de Iberoamérica >
http://www.siicsalud.com/acise_viaje/ensiicas-profundo.php?id=155448


Comentario
Autor del comentario
Giulia Cipolla 
Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción, Asunción, Paraguay


Los autores Raquel Leiros Rodríguez y José Luis García Soidán, en su artículo “Utilización de parques públicos para mejorar el equilibrio de las personas ancianas”, muestran una problemática común en la población de adultos mayores; es bien sabido por todos los profesionales que trabajamos en el área de la geriatría que la dependencia es un problema mayor, que no solo afecta a la persona, si no a su familia y al entorno social.
La prevención de la dependencia aún es poco considerada en mi país y me atrevería a decir que en toda América latina, sabiendo que los trastornos del equilibrio son la principal causa de caídas y las subsecuentes fracturas de cadera, que a su vez son la primera causa de discapacidad, aislamiento
y depresión en personas adultas mayores, por lo que debería de ser considerada como un problema de salud pública con un abordaje integral (médico, kinesiólogo, preparador físico, etcétera). Este articulo y sus conclusiones al final de la investigación demuestran correctamente como intervenciones sencillas, sin costo a nivel de salud pública pueden lograr cambios en varios aspectos de la vida de las personas adultas mayores, no solamente físicos, sino también el aspecto psicosocial, como bien citan los autores.
Realizar actividad física en espacios al aire libre, no solo en parques, senderismo, playas, acampadas, etcétera, ya sea una actividad guiada y estructurada o no, por supuesto que trae beneficios a las personas adultas mayores. Los parques públicos tienen la ventaja de que se encuentran próximos a la población, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que las ciudades dispongan de 10 a 15 metros cuadrados de área verde por habitante, distribuidos en relación con la densidad de población; aconseja que esta relación alcance valores de entre 15 y 20 metros cuadrados de zona verde útil. Si todos los municipios cumplieran estas recomendaciones las personas adultas mayores no tendrían que realizar grandes desplazamientos para realizar algún tipo de actividad física.
En esta investigación se consideró el “equilibrio” como principal problema a tratar, pero me atrevería a decir que si los investigadores hubieran medido fuerza muscular y resistencia física, por ejemplo, también hubieran encontrado correlaciones positivas y mejorarían no solo el equilibrio sino también la sarcopenia, otro de los grandes problemas del envejecimiento.
Copyright © SIIC, 2019

Palabras Clave
equilibrio, actividad física, adultos mayores, prevención de caídas
Especialidades
Ge.gif   SP.gif         EdM.gif   Fi.gif   MD.gif   MF.gif   OT.gif   
Informe
Autor del informe original
Raquel Leiros Rodríguez
Columnista Experto de SIIC
Institución: Universidad de Vigo, Facultad de Fisioterapia
Madrid España

Utilización de parques públicos para mejorar el equilibrio en personas ancianas
Los parques públicos son espacios adecuados para la práctica de ejercicios en los ancianos. Estas instalaciones gratuitas son útiles para la promoción y mejora de la calidad de vida de todos los ciudadanos.


Publicación en siicsalud
Artículos originales > Expertos de Iberoamérica >
http://www.siicsalud.com/acise_viaje/ensiicas-profundo.php?id=155448


Comentario
Autor del comentario
Omar Andrés Ramos Valencia 
Docente, Universidad del Cauca, Popayan, Colombia


Los primeros parques públicos datan de tres mil años antes de Cristo, como los Jardines Colgantes de Babilonia, eran extensiones de tierra naturales de los palacios reales o grandes jardines de familias acaudaladas para el disfrute de las clases noble y alta; ya en la edad media muchas de estas tierras fueron cedidas a los Estados a cambio de exención de impuestos o situaciones similares. El primer parque público creado reconocido políticamente fue Yellowstone Park en 1872 en los Estados Unidos; posteriormente fueron instaurados por los Estados a nivel mundial para recuperar espacios de la naturaleza dentro del urbanismo, con el fin de ofrecer un lugar de placer, disfrute, tranquilidad y libre del bullicio urbano. Hoy en día, son considerados espacios públicos, incluyentes
para usos diversos de la población y con el objetivo de incrementar la calidad de vida urbana, el ocio, la recreación y la salud de los pobladores.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) proyecta que para el año 2020 el número de personas de más de 60 años será superior al de niños menores de 5 años, lo que indica los grandes retos que enfrentaran los países dentro de sus sistemas sanitarios; platear estrategias con programas de educación, promoción de la salud y prevención de la enfermedad para mitigar las consecuencias de esta acelerada transición demográfica, debe ser un objetivo de las naciones dentro de sus planes de salud pública.
Las alteraciones en la postura y el equilibrio son trastornos que aparecen con el envejecimiento, cuando un adulto mayor las padece se convirte con el tiempo en un proceso crítico de la vida familiar. Para lograr un manejo intersectorial es necesario abordar estas problemáticas sociales no solo desde los sistemas de seguridad sanitaria, sino también desde los sistemas educativos y de las redes sociales de apoyo; abordar esta problemática en los espacios públicos para promover o contribuir al bienestar de los adultos mayores tiene una connotación social y humana especial.
La doctora Leiros y su grupo plantean una interesante estrategia de abordaje de una problemática que genera grandes gastos a los sistemas de salud: las caídas de los adultos mayores; enfocándose en mejorar el equilibrio con un programa de entrenamiento en espacios públicos como potencial recurso social. Se realizó con un grupo de 42 mujeres mayores de 65 años, evaluadas objetivamente mediante la Berg Balance Scale, un test de 14 tareas predeterminadas que cuantifica la capacidad o incapacidad de equilibrarse; el Timed Up & Go, utilizado para medir equilibrio estático y dinámico; el PAR-Q Questionnaire, para la prescripción del ejercicio; el Mini Mental Test, para los aspectos cognitivos, y el SF-12 Health Survey, para evaluar la calidad de vida. Esto indica que los investigadores han organizado un proceso de entrenamiento integral desde la condición física, mental y psicosocial, aspectos relevantes en las propuestas investigativas, para la resolución de problemas desde diferentes aspectos epistemológicos.
Diversa literatura científica manifiesta que la principal causa de pérdida del equilibrio en el adulto mayor se atribuye a los factores intrínsecos del individuo, como mareos, vértigo posicional paroxístico benigno, la enfermedad de Ménière, la hipofunción vestibular (unilateral o bilateral), el trastorno del laberinto vascular, trastorno metabólico del laberinto, problemas neurológicos, las patologías crónicas como la enfermedad de Parkinson, el accidente cerebrovascular, la esclerosis múltiple y los fármacos; como también, la debilidad muscular y las alteraciones visuales y auditivas.
Cualquiera de estas conlleva a aumentar la prevalencia del síndrome de fragilidad, causante de la mayor carga de discapacidad y mortalidad del adulto mayor, por la pérdida de inestabilidad postural y equilibrio en los ancianos. Existen cinco marcadores que pueden producir una inestabilidad postural, y por consiguiente la pérdida del equilibrio; los cuales son: el nivel de actividad física, la velocidad de la marcha, la pérdida de peso involuntaria, la fuerza de agarre manual y la escala de fatiga o agotamiento. Estos factores son modificables, se pueden entrenar, rehabilitar y optimizar con un proceso de rehabilitación manejado de forma intrahospitalaria o extrahospitalaria. Utilizar nuevos recursos fuera del ámbito hospitalario ayuda a descongestionar los servicios de atención y reducir los gastos en los sistemas sanitarios. Es importante empezar a utilizar nuevas formas de rehabilitación, como por ejemplo la tecnología; las nuevas alternativas para el manejo de la pérdida del equilibrio en los pacientes adultos que tienen mayor riesgo de caída utilizan sistemas de realidad virtual o aumentada, siendo una “interfaz avanzada” para aplicaciones computacionales, que se caracteriza por la visualización y el movimiento en entornos tridimensionales en tiempo real con campos visuales dinámicos, a través de gafas de realidad virtual que realizan estimulación sensorial (visual, vestibular y somatosensorial).
Por último, también se pueden evaluar las respuestas posturales mediante posturografía, útil en el análisis de la inestabilidad corporal de las personas mayores y en la identificación del riesgo de caídas, que permite con una plataforma medir el área de estabilidad, el centro de presión corporal y la velocidad de oscilación con un escalograma que analiza el comportamiento postural mediante wavelets (ondas). Aunque estos últimos se utilizan en espacios cerrados e institucionales, se pueden incluir para aumentar la validez interna y externa de los estudios y ayudar a evitar así los posibles sesgos en la investigación.

Palabras Clave
equilibrio, actividad física, adultos mayores, prevención de caídas
Especialidades
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Informe
Autor del informe original
M Pae
Institución: Tufts University School of Medicine,
Boston EE.UU.

Importancia de la Nutrición para Estimular la Inmunidad en la Vejez
Los defectos intrínsecos en la inmunidad de las personas mayores se intensifican por la deficiencia absoluta o relativa de varios nutrientes que estimulan la inmunidad, por lo que las intervenciones nutricionales podrían ser formas prácticas y rentables de atenuar la reducción de la función inmune asociada con la edad y mejorar la resistencia a las infecciones y el cáncer.


Publicación en siicsalud
http://www.siicsalud.com/des/resiiccompleto.php/144900


Comentario
Autor del comentario
Paulina Astegiano 
Médica Clínica, especialista en Nutrición, Hospital José María Cullen/Sanatorio Santa Fe, Santa Fe, Argentina


En el trabajo se desarrolla el conocimiento que tenemos sobre la relación entre la inmunidad y la nutrición así como de la alta prevalencia del déficit nutricional que tienen muchos ancianos. Estudios en diversos países confirman que un gran porcentaje de la población anciana ingiere menos del 75% de la cantidad de nutrientes recomendados por la OMS, presentan algún déficit nutricional y que esto aumenta en los pacientes internados y con bajos recursos.
Una alimentación inapropiada a edades avanzadas induce cambios en la composición corporal y en las funciones fisiológicas, lo que favorece la aparición de malnutrición y de determinadas enfermedades.
Los cambios del sistema inmunitario generados por la senectud, tales como la involución tímica, la disminución de los linfocitos T maduros y de la
respuesta de anticuerpos a ciertos agresores y la disminución de la respuesta de la sensibilidad retardada repercuten sobre el organismo. Es una desregulación del sistema inmunitario que se manifiesta en una menor capacidad de respuesta inmunológica.
Ahora bien, ¿debemos considerar la inmunosenescencia como una deficiencia propiamente, a corregir? ¿Mejoraríamos las tasas de incidencia de cáncer o enfermedades infecciosas de la tercera edad?
Todo nos hace suponer que sí. Hay indicios firmes para pensar que ciertos suplementos nutricionales, de oligoelementos y vitaminas pueden mejorar la situación inmunológica de los ancianos sanos y de aquellos aparentemente sanos pero que tienen ciertas deficiencias nutricionales subclínicas.
El papel de las vitaminas E y A, al igual que el cinc, como sustancias inmunomoduladoras y antioxidantes se encuentra en amplia investigación al día de hoy pero con información aún insuficiente como para considerar eficaz el aporte complementario.
A esta situación inmunitaria inherente a la edad se la debe entender también como una situación fisiológica, ante lo cual deberíamos ser prudentes con el aporte excesivo de nutrientes que podrían llevar a depósito de grasas innecesarias y perjudiciales o a una toxicidad generada por la hipervitaminosis.
Ante un adulto mayor que pueda presentar déficit nutricional, deberíamos insistir en un estilo de vida saludable, que incluya una alimentación variada y suficientemente adaptada a los problemas propios de esta etapa. No se debe olvidar tampoco la valoración nutricional adecuada ante situaciones que lo expongan a malnutrirse.
No resulta simple obtener estudios que analicen las cantidades apropiadas de cada nutriente específico por separado, ni podemos extrapolar los buenos resultados clínicos del aporte complementario nutricional en situaciones patológicas del anciano (por ej., fracturas de cadera).
Necesitamos más estudios para determinar con cuál inmunonutriente y a qué dosis suprafisiológicas se podría mejorar la inmunosenescencia y qué herramientas utilizar para identificar los grupos de ancianos que se beneficiarían realmente con este aporte complementario.

Copyright © SIIC, 2017

Palabras Clave
envejecimiento, inmunidad, infección, nutrición
Especialidades
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