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La vacunación completa contra la COVID-19 reduciría un 50 % la posibilidad de reinfección
JAMA Providence, EE.UU. 28 Julio, 2022

La vacunación después de recuperarse de la infección por COVID-19 se asoció con un riesgo reducido a la mitad de reinfección en comparación con aquellos que no se vacunaron después de la infección, según nuevos datos.

La aparición y predominancia de la nueva variante Ómicron BA.5 activa el debate referido a la eficacia de las vacunas contra la COVID-19, originalmente diseñadas a partir de la cepa original.

Las personas completamente vacunadas -aunque menos propensas a experimentar una infección grave o fatal- con esta subvariante Ómicron de elevada contagiosidad también son susceptibles a infecciones de COVID-19.

Los autores del artículo ayer publicado por la revista JAMA * se propusieron como objetivo principal la cuantificación de la efectividad contra la reinfección de las personas infectadas con SARS-CoV-2 antes de la vacunación.
Los objetivos secundarios del estudio se centraron en la probabilidad de reinfección a los 3, 6 y 9 meses después de la recuperación de la infección primaria y en la evaluación de las asociaciones de factores de riesgo posibles de ser medidas con la reinfección.

Los investigadores consideran que su análisis tiene una relevancia particular para la discusión en curso sobre los requisitos de vacunación dirigidos a las personas recuperadas de la COVID-19.

Características del estudio
La serie de vacunación primaria completa contra la COVID-19 después de la recuperación de una prueba positiva de SARS-CoV-2 se asoció con una protección mejorada de casi un 50 % contra la reinfección entre los residentes y empleados de atención colectiva a largo plazo ( LTCC), y una protección aún mayor entre la población en general.

Los hallazgos se suman al apoyo de los regímenes de vacunación completos contra el virus pandémico entre las personas elegibles, incluso después de la primera infección.

Joseph W. Hogan ScD, del departamento de bioestadística de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Brown, y sus colegas realizaron el análisis de cohortes de datos de vigilancia en residentes del estado Rhode Island, EE.UU., desde marzo de 2020 hasta el 9 de diciembre de 2021.
El equipo buscó en la población la probabilidad de reinfección por SARS-CoV-2, como así también la efectividad de la vacuna asociada a regímenes completos después de la recuperación del contagio por la COVID-19.

Los investigadores enfatizaron la naturaleza y la dinámica "todavía poco conocidas" de la reinfección por SARS-CoV-2. Citaron un ensayo previo de casos y controles en el que las personas con infección previa estaban mejor protegidas contra la reinfección después de completar la serie básica de vacunación.

“Si bien la evidencia sugiere que las tasas de hospitalización y muerte son más bajas en las personas reinfectadas, la dinámica de la reinfección por SARS-CoV-2 aún no se comprende bien”, escribieron los autores en su trabajo.
“Una infección previa de SARS-CoV-2 si bien confiere cierta inmunidad natural a las personas no vacunadas, ésta disminuye con el tiempo. Además, se demostró que las vacunas JNJ-78436735 (Janssen), mRNA-1273 (Moderna) y BNT162b2 (Pfizer-BioNTech) ofrecen una protección sustancial contra la infección por COVID-19 y mantienen su eficacia contra las variantes más nuevas”, afirma el estudio.

El análisis retrospectivo de los datos de vigilancia que se llevó a cabo en Rhode Island incluyó vacunas COVID-19, casos confirmados por laboratorio, hospitalizaciones y muertes asociadas a la infección. El artículo precisa que las variantes alfa, delta y original del SARS-CoV-2 prevalecieron durante el período bajo análisis.

Los participantes elegibles para la evaluación incluyeron residentes de Rhode Island de ≥12 años previamente diagnosticados con COVID-19 que no estaban vacunados en la primera población.
Hogan y sus colegas evaluaron tres subpoblaciones de residentes y empleados de centros de atención colectiva continua (LTCC, por su siglas en inglés), así como a la población general debido al riesgo dispar de morbilidad y mortalidad de los residentes de LTCC y el alto riesgo de transmisión que enfrentan los empleados de LTCC durante la pandemia.

El análisis final incluyó a 100 517 participantes así definidos: 3124 residentes de LTCC, 2877 empleados de LTCC y 94 516 integrantes de la población general.
La mediana de edad de los residentes de LTCC fue de 81 años. El 53,6% eran mujeres y 64,7% blancos.
La media etaria de los empleados de LTCC fue de 41 años; de estos el 76% eran mujeres y 43,3% blancos.
La población general estudiada era de 35 años promedio; 47,6 % mujeres y 48,8 % blancos.

Los residentes de LTCC que permanecieron sin vacunar informaron la mayor probabilidad de reinfección después de 9 meses con 13,0 %, seguidos por los no vacunados empleados de LTCC (10,0 %; 95 % IC, 8,8 - 11,5) y los correspondientes a la población general (1,9 %; IC 95 %, 1,8 - 2,0).

La media de tiempo entre la infección y la reinfección por COVID-19 fue de 7,1, 6,9 y 7,9 meses entre los residentes, empleados y la población general de LTCC no vacunados, respectivamente.

La serie de vacunación primaria completa después de la infección se asoció con una protección ajustada del 49 % entre los residentes de LTCC, 47 % entre los empleados de LTCC y una protección del 62 % entre la población general contra la reinfección por COVID-19.

Los individuos de la población general informaron un riesgo casi dos veces mayor de reinfección cuando fueron hospitalizados por infección primaria de SARS-CoV-2.
El riesgo de reinfección fue aproximadamente un 26 % más bajo entre los hombres que entre las mujeres y un 42 % más bajo entre las personas sintomáticas frente a las asintomáticas desde su primera infección.

Las personas de raza asiática, negra e hispana o desconocida también tenían menos probabilidades de reportar una reinfección que las personas blancas.

Hogan y sus colegas concluyeron que sus hallazgos coincidían con el estudio de vigilancia de casos y controles que se hace referencia al comienzo de este informe y agregaron que, en comparación con la población general, el mayor riesgo observado de reinfección entre los residentes y empleados de LTCC acentuó el beneficio de la vacunación completa contra la COVID-19.

Alcances de la investigación
Los autores destacan en primer lugar que su trabajo se asentó en una base de datos con información estatal que proporciona resultados positivos de las pruebas de PCR, la mayoría de los positivos de las pruebas de antígenos y casi todas las dosis de vacunas administradas en Rhode Island durante el período de estudio.
La base de datos también cuenta con información que aclara si la persona con resultados positivos en la prueba es residente o empleado de un LTCC, subpoblación crítica con respecto al riesgo de infección por SARS-COV-2. La segunda cualidad importante del estudio, según los autores, es la naturaleza prospectiva del análisis; en este sentido escriben que pudieron "seguir en forma prospectiva a los individuos y calcular la VE en términos de incidencia relativa (1 −  AHR )."

REspecto a las limitacionesm, reconocen que el análisis se basó en reinfecciones diagnosticadas, con el riesgo de haber subestimando las tasas de infección, en particular de la población general. El ajuste por edad explica parcialmente los patrones diferenciales inducidos por los programas, como las pruebas de vigilancia (p. ej., una tasa de casos más alta entre personas de 20 a 30 años, como resultado probable de las pruebas de vigilancia en colegios y universidades).
Suponen también haber tenido información incompleta sobre reinfecciones identificadas a través de pruebas de antígenos en el hogar, aunque estiman que sea mínima porque eran infrecuentes hasta las últimas semanas del período de análisis. Además, sus estimaciones de efectividad de las vacunas podrían estar sesgadas en la medida en que la propensión a hacerse la prueba difieriera entre las personas vacunadas y las que no; por ejemplo, quienes fueron vacunados con anterioridad pueden ser menos propensos a buscar una prueba para infección leve, lo que lleva a una sobreestimación de la efectividad de la vacuna.
Otra limitación apuntada por los autores señala que la base de datos de vacunación del Rhode Island Department of Health (RIDOH) no incluye la mayoría de las dosis de vacunación administradas por entidades federales o extra-estatales, lo que daría lugar a una clasificación errónea del estado de vacunación. Sin embargo, los investigadores estiman que la clasificación errónea de algunos individuos que habían sido vacunados como no vacunados debería atenuar sus cálcuos de efectividad de las vacunas.
Aclaran que los niños de 5 a 11 años no participaron en el estudio porque no eran elegibles para la vacunación hasta el último mes del período de análisis. Vista su trascendencia, recomiendan abarcar el subgrupo en futuras investigaciones.

Conclusiones
Al finalizar, los autores consiseran que sus hallazgos "resaltan la importancia continua de la vacunación entre los residentes y empleados de LTCC -incluso después de la recuperación de una COVID-19- por la posibilidad de exponerse a un mayor riesgo de reinfección debido a la edad avanzada y/o mayor presencia del virus en los entornos de LTCC."
“Los empleados y algunos residentes o integrantes de otros entornos con una mayor exposición a la COVID-19 (p. ej., entornos penitenciarios o de atención médica) pueden experimentar un alto riesgo de reinfección y beneficiarse de la vacunación después de recuperarse de la COVID-19”.



* JAMA Network Open
Effectiveness Associated With Vaccination After COVID-19 Recovery in Preventing Reinfection
Nickolas Lewis, Laura C. Chambers, Huong T. Chu, Taylor Fortnam, Roberta De Vito, Lisa M. Gargano, Philip A. Chan, James McDonald, Joseph W. Hogan
27 de julio, 2022
doi:10.1001/jamanetworkopen.2022.23917