DIABETES TIPO 1 DE DIAGNOSTICO RECIENTE EN NIñOS DURANTE LA PANDEMIA POR COVID-19


Londres, Reino Unido
En el presente estudio se refirió un aumento aparente del número de casos de diabetes tipo 1 de diagnóstico reciente entre niños con infección por SARS-CoV-2 o por contacto estrecho con sujetos con COVID-19.

Diabetes Care 43(11):170-171

Autores:
Logan KM

Institución/es participante/s en la investigación:
Imperial College Healthcare NHS Trust

Título original:
New-Onset Type 1 Diabetes in Children during COVID-19: Multicenter Regional Findings in the UK

Título en castellano:
Diabetes Tipo 1 de Diagnóstico Reciente en Niños durante la COVID-19: Hallazgos de un Estudio Regional y Multicéntrico en el Reino Unido

Extensión del  Resumen-SIIC en castellano:
1.99 páginas impresas en papel A4
Introducción
Se dispone de muy poca información acerca de la incidencia de diabetes tipo 1 en niños, en el contexto de la pandemia de enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19 por su sigla en inglés). En un estudio multicéntrico reciente de los Estados Unidos se refirieron variables de evolución clínica en 64 adultos y niños con diabetes tipo 1 y diagnóstico presuntivo o confirmado de COVID-19. Sin embargo, solo se refirieron 6 pacientes con diabetes tipo 1 de reciente diagnóstico. En el presente estudio se aportan datos de un registro regional multicéntrico de North West London (NWL), para diabetes de tipo 1 de reciente diagnóstico y de cetoacidosis diabética en niños de hasta 16 años durante el pico de la pandemia de COVID-19.

Métodos y resultados
La información se obtuvo de 5 registros de pacientes internados (4 de los National Health Service [NHS] Trusts), que integran la NWL Pediatric Diabetes Network, para el período entre 23 de marzo (fecha en la que se estableció la cuarentena obligatoria en el Reino Unido) y 4 de junio de 2020. Fueron analizados 30 niños de 23 meses a 16.8 años con diabetes tipo 1 de reciente diagnóstico. Se comprobó un aparente incremento en el número de casos en dos unidades, con 10 casos en cada una de ellas, en comparación con 2 y 4 casos típicos para los períodos de abril y mayo en los 5 años previos. Los índices en las otras 3 unidades, en cambio, fueron similares a los referidos en los años previos a la pandemia. Un porcentaje elevado de niños (21 de 30; 70%) presentó cetoacidosis diabética y en la mitad de ellos (11 de 21), la misma fue grave, con pH entre 6.82 y 7.05. Doce niños presentaron shock clínico y 4 pacientes debieron ser internados en unidades de cuidados intensivos. Dos pacientes tuvieron alteración de la conciencia, 1 debió ser tratado con terapia hiperosmolar; ambos enfermos se recuperaron por completo, sin complicaciones. El diagnóstico de infección por Severe acute respiratory syndrome coronavirus 2 (SARS-CoV-2) se efectuó por medio de reacción en cadena de la polimerasa (PCR por su sigla en inglés) en muestras obtenidas por hisopado nasofaríngeo en 21 niños; dos de ellos tuvieron resultados positivos. En un subgrupo de pacientes se determinaron los niveles séricos de IgG contra SARS-CoV-2; 3 de 16 pacientes (19%) tuvieron resultados positivos. Entre los 5 pacientes con COVID-19, 3 presentaron cetoacidosis diabética grave e hipopotasemia refractaria; un paciente con COVID-19 confirmada por PCR presentó paro cardíaco vinculado con la hipopotasemia (el enfermo se recuperó por completo después de un día de asistencia ventilatoria mecánica). Sólo tres niños con diabetes tipo 1 diagnosticada con anterioridad tuvieron cetoacidosis diabética durante el mismo período de estudio. En comparación con un año típico se estimaron entre 12 y 15 nuevos casos de diabetes tipo 1

,
es decir un aumento del 80%, durante la pandemia de COVID-19; los casos aparecieron llamativamente en dos de las 5 unidades incluidas.

Discusión
La enzima convertidora de angiotensina 2 (ECA2) es el receptor que utilizan SARS-CoV-1 y SARS-CoV-2 para el ingreso a las células del organismo; ECA2 se expresa fuertemente en las células pancreáticas endocrinas. Estudios previos sugirieron que SARS-CoV-1 podría ingresar en las células del páncreas endocrino al interactuar con ECA2; este proceso podría inducir daño de las células beta del páncreas y diabetes de reciente aparición, a menudo transitoria. Aunque los datos del presente estudio no confirman una vinculación entre los dos fenómenos, es posible que SARS-CoV-2 haya contribuido en el incremento de los casos, al precipitar o acelerar el inicio de diabetes tipo 1. Estudios de China e Italia refirieron un número de niños con diabetes tipo 1 de reciente diagnóstico o con cetoacidosis diabética durante la pandemia de COVID-19, aparentemente no relacionados con la infección por SARS-CoV-2. Sin embargo, los resultados del presente estudio sugieren que un número considerable de casos de diabetes tipo 1 de reciente diagnóstico puede atribuirse a la exposición a SARS-CoV-2. También se comprobó un índice elevado de cetoacidosis diabética grave, aparentemente sin relación con el diagnóstico tardío. SARS-CoV-2 también afecta el sistema renina-angiotensina-aldosterona mediante la reducción de ECA2; los efectos se reflejan en una menor degradación de angiotensina II, mayor secreción de aldosterona y pérdida renal de potasio. Si bien la hipopotasemia no es infrecuente durante el tratamiento de la cetoacidosis diabética, especialmente en los enfermos con daño renal, no puede descartarse que la menor expresión de ECA2 contribuya en el fenómeno. Cinco niños presentaron COVID-19 confirmada por laboratorio; sin embargo los estudios virológicos e inmunológicos no se realizaron en todos los casos, de modo que algunos enfermos infectados pudieron no haber sido detectados. Además, la serología se realizó poco después del diagnóstico y no se solicitó IgM antiviral. Los anticuerpos aparecen entre 14 y 21 días después de la infección.

Conclusión
Por primera vez, en el presente estudio se refirió un aumento aparente del número de casos de diabetes tipo 1 de reciente diagnóstico, entre niños con infección por SARS-CoV-2 o con exposición a sujetos con COVID-19. La posible vinculación entre la infección y la diabetes tipo1 de reciente diagnóstico merece especial atención. Se requieren más estudios para definir con precisión esta posible relación y las consecuencias de la infección sobre la gravedad de la diabetes tipo 1, incluida la gravedad de la hipopotasemia.
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