INFECCIÓN POR CORONAVIRUS 2 DEL SÍNDROME RESPIRATORIO AGUDO GRAVE EN EMBARAZADAS

INFECCIÓN POR CORONAVIRUS 2 DEL SÍNDROME RESPIRATORIO AGUDO GRAVE EN EMBARAZADAS


Salt Lake City, EE.UU.
En embarazadas, la infección por coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave se asocia con un mayor riesgo de mortalidad y morbilidad materna por complicaciones obstétricas.

JAMA

Autores:
Macones GA, Metz TD, Clifton RG

Institución/es participante/s en la investigación:
University of Utah Health

Título original:
Association of SARS-CoV-2 Infection With Serious Maternal Morbidity and Mortality From Obstetric Complications

Título en castellano:
Asociación de la Infección por SARS-CoV-2 con la Morbilidad y Mortalidad Maternas Graves por Complicaciones Obstétricas

Extensión del  Resumen-SIIC en castellano:
1.9 páginas impresas en papel A4
Introducción
Las embarazadas con enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19, por su sigla en inglés) tienen un mayor riesgo de ingreso en la unidad de cuidados intensivos (UCI), ventilación mecánica y muerte en comparación con las embarazadas sin infección por coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV-2, por su sigla en inglés) y las no embarazadas con infección por SARS-CoV-2. Si bien la COVID-19 aumenta el riesgo de morbilidad materna relacionada con este virus, se desconoce si la infección por SARS-CoV-2 aumenta específicamente el riesgo de morbilidad obstétrica grave. Los trastornos hipertensivos del embarazo, la hemorragia posparto y otras infecciones son las principales causas de morbilidad obstétrica grave. El objetivo de la presente investigación fue evaluar la asociación de la infección por SARS-CoV-2 con la mortalidad o morbilidad materna grave por complicaciones obstétricas frecuentes.  

Métodos
Se realizó un estudio de cohorte retrospectivo de 14 104 embarazadas y pacientes posparto con una gestación única o gemelar que dieron a luz entre el uno de marzo de 2020 y el 31 de diciembre de 2020 (con seguimiento final hasta el 11 de febrero de 2021), en 17 hospitales de los Estados Unidos. Se incluyeron todos los pacientes con infección por SARS-CoV-2 y se compararon con aquellos sin un resultado positivo en la prueba de SARS-CoV-2 que dieron a luz en fechas seleccionadas al azar durante el mismo período. La infección por SARS-CoV-2 se basó en un resultado positivo de una prueba de ácido nucleico o antígeno. Los análisis secundarios estratificaron aún más a las personas con infección por SARS-CoV-2 según la gravedad de la enfermedad. El resultado primario fue un compuesto de muerte materna o morbilidad grave relacionada con trastornos hipertensivos del embarazo, hemorragia posparto o infección distinta del SARS-CoV-2. El resultado secundario principal fue el parto por cesárea. Todos los datos fueron extraídos de la historia clínica por personal de investigación perinatal certificado y capacitado centralmente mediante un formulario de recopilación de datos estandarizado. Los riesgo relativos ajustados (RRa) fueron calculados con intervalos de confianza del 95% (IC 95%). El valor de p < 0.05 se consideró estadísticamente significativo.  

Resultados
De los 14 104 pacientes incluidos (media de edad: 29.7 años), 2352 pacientes tenían infección por SARS-CoV-2 durante el embarazo o dentro de las 6 semanas posteriores al parto y 11 752 no tenían un resultado positivo en la prueba de SARS-CoV-2. Entre las pacientes que dieron positivo para SARS-CoV-2 durante el embarazo, la mayoría (80.1%) dieron positivo en el tercer trimestre, con un 17.6% en el segundo trimestre y un 2.3 % en el primer trimestre. Entre las 103 pacientes (4.4%) con su primer resultado posparto positivo, la mediana de tiempo fue de 18 días después del parto. Entre las personas con un resultado positivo en la prueba de SARS-CoV-2, solo 58 (2.47%) dieron positivo más de 2 semanas después del parto. Las pacientes con SARS-CoV-2 tenían significativamente más probabilidades de haber tenido un embarazo anterior, ser más jóvenes, de mayor índice de masa corporal, hispanas y de tener seguro público o no tener seguro en comparación con aquellas sin un resultado positivo en la prueba de SARS-CoV-2 En comparación con aquellos sin un resultado positivo en la prueba de SARS-CoV-2, la infección por SARS-CoV-2 se asoció significativamente con el resultado primario de morbilidad y mortalidad materna grave (13.4% frente a 9.2%; diferencia: 4.2%; IC 95%: 2.8% a 5.6%; RRa: 1.41; IC 95%: 1.23 a 1.61). Las 5 muertes maternas estaban en el grupo que dio positivo para SARS-CoV-2. La infección por SARS-CoV-2 no se asoció significativamente con el parto por cesárea (34.7% frente a 32.4 %; RRa: 1.05; IC 95%: 0.99 a 1.11). En comparación con aquellos sin un resultado positivo en la prueba de SARS-CoV-2, la gravedad moderada o mayor de la COVID-19 (n: 586) se asoció significativamente con el resultado primario (26.1% frente a 9.2%; diferencia: 16.9%; IC 95%: 13.3% a 20.4%; RRa: 2.06; IC 95%: 1.73 a 2.46) y el principal resultado secundario de parto por cesárea (45.4% frente a 32.4%; diferencia: 12.8%; IC 95%: 8.7% a 16.8%; RRa: 1.17; IC 95%: 1.07 a 1.28]), pero la infección leve o asintomática por SARS-CoV-2 (n: 1766) no se asoció significativamente con el resultado primario (9.2% frente a 9.2%; diferencia: 0%; IC 95%: −1.4% a 1.4%; RRa: 1.11; IC 95%: 0.94 a 1.32) o parto por cesárea (31.2% frente a 32.4%; diferencia: −1.4 %; IC 95%: −3.6% a 0.8%; RRa: 1.00; IC 95%: 0.93 a 1.07).  

Conclusiones
Entre las embarazadas y pacientes posparto en 17 hospitales de los Estados Unidos, la infección por SARS-CoV-2 se asoció con mayor riesgo de resultado compuesto de mortalidad materna y morbilidad grave por complicaciones obstétricas. Los riesgos maternos y neonatales observados podrían atribuirse principalmente a aquellas con COVID-19 moderada a grave. Por el contrario, aquellas con COVID-19 asintomático o leve tuvieron resultados muy similares al grupo de comparación sin infección por SARS-CoV-2. 
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