Conceptos Categóricos

INCIDENCIA DE TROMBOEMBOLISMO VENOSO A 30 DÍAS EN ADULTOS SOMETIDOS A RASTREO DE INFECCIÓN POR SARS-COV-2

INCIDENCIA DE TROMBOEMBOLISMO VENOSO A 30 DÍAS EN ADULTOS SOMETIDOS A RASTREO DE INFECCIÓN POR SARS-COV-2


Oakland, EE.UU.
La incidencia de tromboembolismo venoso en el entorno no hospitalario no aumenta significativamente en el contexto de la infección por SARS-CoV-2; por lo tanto, la profilaxis antitrombótica ambulatoria no parece estar indicada.

JAMA Internal Medicine

Autores:
Roubinian NH

Institución/es participante/s en la investigación:
Kaiser Permanente of Northern California

Título original:
Incidence of 30-Day Venous Thromboembolism in Adults Tested for SARS-CoV-2 Infection in an Integrated Health Care System in Northern California

Título en castellano:
Incidencia de Tromboembolismo Venoso a los 30 Días en Adultos Sometidos a Rastreo de Infección por SARS-CoV-2 en un Sistema Integral de Salud del Norte de California

Extensión del  Resumen-SIIC en castellano:
1.93 páginas impresas en papel A4


Introducción
La internación por enfermedad por coronavirus 2019 se asocia con índices altos de tromboembolismo venoso (TEV). La influencia de la infección por coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave (Severe Acute Respiratory Syndrome [SARS]-CoV-2) sobre el riesgo de TEV en el entorno extrahospitalario no se conoce con precisión. El objetivo del presente estudio fue definir la incidencia de TEV en el ámbito intrahospitalario y ambulatorio, a los 30 días del rastreo de infección por SARS-CoV-2 en miembros del sistema de salud Kaiser Permanente Northern California.

Pacientes y métodos
Para el presente estudio retrospectivo se analizaron miembros adultos del plan de salud, sometidos a prueba de reacción en cadena de la polimerasa (PCR por su sigla en inglés) para detección de SARS-CoV-2, entre 25 de febrero y 31 de agosto de 2020. Se tuvieron en cuenta las características demográficas, las comorbilidades, el lugar donde se realizó el estudio, y el nivel de atención; se excluyeron a los pacientes asintomáticos en el momento de la PCR, y los enfermos que habían recibido anticoagulación en el año previo. Se determinó la incidencia y el momento de aparición de TEV en el curso de 30 días posteriores a la PCR; se identificaron los pacientes que recibieron anticoagulantes (vía de administración oral, intravenosa o subcutánea). Los análisis estadísticos se realizaron con pruebas de χ2 y de Kruskal-Wallis, según el caso; los valores de p  <  0.05 se consideraron estadísticamente significativos.

Resultados
Entre los 220 588 pacientes con síntomas sometidos a PCR para la detección de SARS-CoV-2 (47.1 años en promedio; 131 075 [59.4%] mujeres), 26 104 (11.8%) tuvieron resultados positivos. En el transcurso de los 30 días que siguieron al estudio se diagnosticaron eventos de TEV en 198 (0.8%) pacientes con resultados positivos en la PCR, y en 1008 (0.5%) enfermos con resultados negativos (P < .001). El rastreo de infección por SARS-CoV-2 se realizó en el entorno ambulatorio (117 de 198; 59.1%) en la mayoría de los pacientes con resultados positivos y que posteriormente presentaron TEV. Un total de 89 de estos 117 pacientes (76.1%) debieron ser internados con posterioridad. Entre los enfermos en quienes la PCR se realizó en el ámbito extrahospitalario, la incidencia de TEV a los 30 días fue más alta entre los sujetos con resultados positivos, en comparación con los pacientes con resultados negativos (4.7 en comparación con 1.6 casos por cada 1000 individuos evaluados; p < 0.001). En comparación con los pacientes con resultados negativos en la PCR, aquellos con resultados positivos tuvieron incidencia más alta de TEV intrahospitalaria a los 30 días (5.8, respecto de 3.0 casos por cada 1000 sujetos evaluados; p < 0.001), pero no de TEV  en el entorno ambulatorio (1.8, en comparación con 2.2 casos por cada 1000 sujetos evaluados; p = 0.16). Ocurrió TEV poshospitalaria con frecuencia similar en los pacientes con resultados positivos o negativos para SARS-CoV-2 (1.0, en comparación con 1.1 casos por cada 1000 sujetos evaluados; p = 0.51). Entre los pacientes con resultados positivos, la mediana del número de días desde la PCR hasta la anticoagulación (11; rango intercuartílico [RIC]: 4 a 21, en comparación con mediana de 11 días, RIC de 1 a 25; p = 0.67) fue similar para el TEV ambulatorio y el TEV poshospitalario.

Conclusión
Los resultados del presente estudio indican que la incidencia de TEV ambulatoria en pacientes sintomáticos con PCR positiva para SARS-CoV-2 es similar a la de pacientes con PCR negativa. Asimismo, la incidencia de TEV poshospitalaria no difirió en relación con el estado de SARS-CoV-2, y fue comparable a la referida en estudios previos de profilaxis antitrombótica. El TEV es una complicación potencialmente evitable de la infección por SARS-CoV-2, sobre todo en los pacientes ambulatorios con factores de riesgo de trombosis o de COVID-19 grave. Los estudios actualmente en marcha aportarán información útil acerca de los riesgos y los beneficios de la anticoagulación profiláctica, en pacientes ambulatorios con COVID-19. Los hallazgos del presente estudio muestran que la incidencia de TEV en el entorno no hospitalario no aumenta significativamente en el contexto de la infección por SARS-CoV-2; por lo tanto, la profilaxis antitrombótica ambulatoria no parece estar indicada. Se sabe que los síntomas y la discapacidad asociados con COVID-19 pueden persistir durante meses, de modo que se necesitan estudios con seguimientos prolongados para comprender con exactitud el papel del tratamiento intrahospitalario y ambulatorio en la incidencia de TEV a los 90 días.


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