Conceptos Categóricos

TASA DE IMPLANTE DE MARCAPASOS CON INDICACIÓN PREFERENTE O URGENTE DURANTE LA PRIMERA OLA DE LA PANDEMIA DE SARS-COV-2

TASA DE IMPLANTE DE MARCAPASOS CON INDICACIÓN PREFERENTE O URGENTE DURANTE LA PRIMERA OLA DE LA PANDEMIA DE SARS-COV-2


Madrid, España
Durante la primera ola de la pandemia de COVID-19 se observaron cambios sustanciales en los patrones de abordaje de las cardiopatías agudas, a pesar de que la asistencia de urgencia siempre estuvo asegurada. Las consecuencias de la pandemia de COVID-19 sobre el tratamiento de las bradiarritmias coinciden con lo referido con anterioridad para la cardiopatía isquémica y con los resultados de estudios previos de otros países.

Revista Española de Cardiología 1-4

Autores:
salgado Aranda R

Institución/es participante/s en la investigación:
Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico San Carlos (IdISSC)

Título original:
Impacto de la Primera ola de la Pandemia de SARS-CoV-2 en la Tasa de Implante de Marcapasos con Indicación Preferente/Urgente. Estudio Español

Título en castellano:
Impacto de la Primera Ola de la Pandemia de SARS-CoV-2 en la Tasa de Implante de Marcapasos con Indicación Preferente o Urgente

Extensión del  Resumen-SIIC en castellano:
2.03 páginas impresas en papel A4


Introducción
El 14 de marzo de 2020 se declaró en España el estado de alerta sanitaria por la pandemia de enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19 por su sigla en inglés), causada por el coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave (Severe Acute Respiratory Syndrome [SARS]-CoV-2). Con la finalidad de reducir la propagación de la infección, las autoridades implementaron el confinamiento obligatorio en el domicilio; en el entorno médico se redujeron las prácticas asistenciales no prioritarias, pero se mantuvo la atención de urgencias. Sin embargo, durante las primeras semanas se observó en todo el país una reducción del 40% en el número de alertas por infarto agudo de miocardio con elevación del segmento ST. Según lo referido por otros grupos, es posible que el tratamiento de las bradiarritmias haya presentado un patrón similar. El objetivo del presente estudio fue conocer las consecuencias de la primera ola de la pandemia de COVID-19 sobre el tratamiento de las bradiarritmias graves en España.

Pacientes y métodos
Por medio de la Sección de Estimulación Cardíaca de la Sociedad Española de Cardiología se solicitó la colaboración de los centros con actividad en este campo de la cardiología y se les proporcionó una base de datos online para el registro del número y las características de los procedimientos de implante de marcapasos realizados con indicación preferente o urgente entre 15 de marzo y 15 de mayo de 2020 y el mismo período en 2019. No se incluyeron los procedimientos programados, los recambios de batería, las recolocaciones de cables ni las ampliaciones del sistema de estimulación.

Resultados
Un total de 31 centros de 13 comunidades autónomas aceptó participar en la investigación. Si bien las características de las cohortes analizadas en 2019 y 2020 fueron similares, en el último caso se observó una reducción significativa de los implantes en pacientes asintomáticos (10% en 2019 en comparación con 6.3% en 2020; p = 0.014) y con presíncope (21.9% y 15.8%, respectivamente; p = 0.005). El bloqueo auriculoventricular completo (BAVc) fue la causa que con mayor frecuencia motivó el implante de marcapasos en los dos períodos, pero con un aumento significativo en la frecuencia en 2020 (41.6%, respecto de 47.7%; p = 0.023). Los pacientes de la cohorte de 2020 tuvieron depuración de creatinina levemente menor (p = 0.019) y valores más altos de fracción aminoterminal de propéptido natriurético cerebral (p = 0.010). Si bien estos hallazgos reflejan mayor gravedad, no se registraron diferencias entre los grupos en los porcentajes de pacientes que debieron ser internados en unidades de cuidados intensivos, ni en la proporción de pacientes en quienes se debieron utilizar marcapasos transvenosos. La prescripción de fármacos vasoactivos fue más frecuente en la cohorte de 2020, en comparación con la cohorte de comparación (p = 0.001), probablemente en relación con el mayor porcentaje de pacientes con BAVc. Al igual que lo referido por otros grupos, durante la pandemia de COVID-19 se registró una reducción total del 35.2% en el número de implantes de marcapasos con indicación preferente o urgente (n: 568, en comparación con 877, en 2019; p < 0.001). En todas las comunidades autónomas que participaron en el estudio (con excepción de las Islas Baleares) se registró una reducción de la actividad, de grado variable. Mediante la información proporcionada por el Ministerio de Sanidad y el Instituto Nacional de Estadística no pudo encontrarse una correlación entre el número de infectados en cada comunidad autónoma (coeficiente de Spearman de 0.162; p = 0.596), el de pacientes internados con diagnóstico de COVID-19 (coeficiente de Spearman de -0.217; p = 0.476) o la mortalidad por COVID-19 (coeficiente de Spearman de de 0.105; p = 0.734) por cada 100 000 habitantes. Tampoco se encontraron asociaciones con la saturación del sistema sanitario en cada una de las comunidades, valorada como el cociente de número de internados por COVID-19 y el número de camas en UCI en condiciones basales (coeficiente de Spearman de 0.061; p = 0.844). Se destaca, sin embargo, que la información utilizada sólo abarca el 40% de las provincias, de modo que los hallazgos deben interpretarse con cautela.

Conclusión
Durante la primera ola de la pandemia de COVID-19 se observaron cambios sustanciales en los patrones de abordaje de las cardiopatías agudas, a pesar de que la asistencia de urgencia siempre estuvo asegurada. Las consecuencias de la pandemia de COVID-19 sobre el tratamiento de las bradiarritmias coinciden con lo referido con anterioridad para la cardiopatía isquémica y con los resultados de estudios previos de otros países. La alteración parece no estar relacionada únicamente con el “riesgo competitivo”; de hecho, es probable que por la cuarentena los enfermos hayan reducido el nivel de actividad física y, por ende, la probabilidad de presentar síntomas atribuibles a bradiarritmias graves. Asimismo, es posible que los enfermos con síntomas leves no hayan realizado consultas. La paralización de la actividad ambulatoria también pudo haber limitado la posibilidad de diagnóstico precoz en los pacientes con trastornos más leves de la conducción cardíaca, un fenómeno que explicaría el aumento relativo de los implantes por BAVc. Los hallazgos referidos deberán ser tenidos muy en cuenta en situaciones similares que ocurran en el futuro, de modo de asegurar la asistencia ambulatoria imprescindible y la confianza de la población en la seguridad contra el contagio, en todos los ámbitos del sistema sanitario.
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