Conceptos Categóricos

EL CORONAVIRUS 2 DEL SÍNDROME RESPIRATORIO AGUDO GRAVE EN LA LECHE MATERNA

EL CORONAVIRUS 2 DEL SÍNDROME RESPIRATORIO AGUDO GRAVE EN LA LECHE MATERNA


San Diego, EE.UU.
El coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave no parecería transmitirse a través de la leche materna, por lo tanto el amamantamiento no sería una fuente de infección para el bebé.

JAMA 1-2

Autores:
Chambers Ch

Institución/es participante/s en la investigación:
University of California

Título original:
Evaluation for SARS-CoV-2 in Breast Milk From 18 Infected Women

Título en castellano:
Evaluación del SARS-CoV-2 en Leche Materna de 18 Mujeres Infectadas

Extensión del  Resumen-SIIC en castellano:
1.91 páginas impresas en papel A4
Introducción
Existe la preocupación de que el coronavirus 2 síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV-2, por sus siglas en inglés) pueda transmitirse a los bebés mediante la lactancia materna. Diversas organizaciones advierten que las mujeres infectadas por SARS-CoV-2 pueden optar por amamantar con protecciones para prevenir la transmisión del virus a través de gotitas respiratorias. De 24 informes de casos sobre muestras de leche materna de mujeres infectadas con SARS-CoV-2, se detectó ácido ribonucleico (ARN) viral en 10 muestras de 4 mujeres. En algunos casos, no se pudo descartar la contaminación ambiental o el flujo retrógrado de un bebé infectado. La detección de ARN viral mediante la reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa (RT-PCR) no equivaldría a infectividad. Hasta la fecha, el SARS-CoV-2 no se ha aislado de la leche materna y no hay casos documentados de transmisión de virus infecciosos al lactante a través de la leche materna. Sin embargo, la posibilidad de transmisión viral a través de la leche materna sigue siendo una cuestión fundamental para las mujeres infectadas por SARS-CoV-2 que desean amamantar. El objetivo del presente estudio fue evaluar la presencia de SARS-CoV-2 en leche materna de pacientes infectadas.

Métodos
Desde de marzo de 2020, las mujeres que residen en cualquier lugar de los Estados Unidos que informaron tener síntomas, haber estado expuestas a una persona infectada o tener una infección confirmada por SARS-CoV-2 y estaban amamantando actualmente fueron invitadas a participar en el presente estudio. Sólo se incluyeron mujeres que dieron positivo en las pruebas de RT-PCR. Los datos clínicos se recopilaron mediante entrevista telefónica. Las muestras de leche materna se recogieron y se enviaron por correo al centro de estudio de acuerdo con un protocolo estándar. Además, algunas mujeres también proporcionaron muestras almacenadas recolectadas antes de la inscripción al presente estudio. Se estableció y validó un ensayo cuantitativo de RT-PCR para el SARS-CoV-2 en la leche materna. Se desarrollaron métodos de cultivo de tejidos para detectar el SRAS-CoV-2 con capacidad de replicación en la leche materna. Además, las condiciones de pasteurización de Holder que se usan de manera frecuente en los bancos de leche humana se imitaron agregando SARS-CoV-2 a muestras de leche materna de 2 donantes de control diferentes que proporcionaron muestras de leche antes del inicio de la pandemia. Las muestras se calentaron a 62.5° C durante 30 minutos y posteriormente se enfriaron a 4° C. Siguiendo este procedimiento, las muestras se agregaron al cultivo de tejidos. Paralelamente se cultivaron alícuotas no pasteurizadas de las mismas 2 mezclas de virus de la leche. Para los análisis estadísticos se utilizaron la versión 25 de SPSS y la versión 8.4.3 de Prism.

Resultados
Entre el 27 de marzo y el 6 de mayo de 2020, se inscribieron a 18 mujeres que tenían infección por SARS-CoV-2 confirmada por laboratorio (77.7% de raza blanca no hispana, media de edad de 34.4 años). Los bebes eran de entre recién nacidos y 19 meses. Las mujeres proporcionaron entre una y 12 muestras, con un total de 64 muestras recolectadas en diferentes momentos antes y después del resultado positivo de la prueba de RT-PCR del SARS-CoV-2. Todas menos una mujer tenían enfermedad sintomática. Sólo una muestra de leche materna tenía ARN del SARS-CoV-2 detectable. La muestra positiva se recogió el día del inicio de los síntomas; sin embargo, una muestra tomada 2 días antes del inicio de los síntomas y 2 muestras recolectadas 12 y 41 días después dieron negativo para ARN viral. Al lactante amamantado no se le realizó la prueba de SARS-CoV-2. No se detectó ningún virus competente para la replicación en ninguna muestra, incluida la muestra que dio positivo para ARN viral. Después de la pasteurización de Holder, no se detectó ARN viral mediante RT-PCR en las 2 muestras que se habían enriquecido con SARS-CoV-2 competente para la replicación ni se detectó virus cultivable. Sin embargo, el virus se detectó mediante cultivo en alícuotas no pasteurizadas de las mismas 2 mezclas de virus de la leche.

Discusión y conclusiones
A pesar de que se detectó ARN del SARS-CoV-2 en una muestra de leche de una mujer infectada, el cultivo viral de esa muestra habría sido negativo. Los datos del presente estudio sugieren que el ARN del SARS-CoV-2 no representaría un virus con capacidad de replicación y que la leche materna podría no ser una fuente de infección para el bebé. Además, cuando las muestras de control enriquecidas con el SARS-CoV-2 con capacidad de replicación se trataron mediante pasteurización Holder, no se habría detectado ningún virus o ARN viral con capacidad de replicación. Estos hallazgos serían tranquilizadores dados los beneficios conocidos de la lactancia materna y la leche materna que se proporciona a través de los bancos de leche. Las limitaciones del presente análisis incluyen el tamaño pequeño de la muestra, la muestra no aleatoria con posible sesgo de selección, el autoinforme de positividad de RT-PCR y la autocolección de muestras de leche, algunas de las cuales se recolectaron antes de que se instituyera el protocolo estándar. 
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