Conceptos Categóricos

RIESGO DE COVID-19 EN RECEPTORES DE TRASPLANTE RENAL

RIESGO DE COVID-19 EN RECEPTORES DE TRASPLANTE RENAL


Genoa, Italia
La pandemia por coronavirus (COVID-19) ha puesto en alerta a los pacientes inmunosuprimidos, sobre todo aquellos que han recibido trasplante renal. Los investigadores de un centro único describen su experiencia en pacientes niños y jóvenes italianos que han recibido injerto renal y que se encuentran en tratamiento inmunosupresor durante la pandemia. Los hallazgos muestran que en ningún caso hubo que cambiar o disminuir el abordaje inmunosupresor, y que es importante seguir de cerca estos pacientes y a los familiares que viven con ellos.

Clinical Transplantation 1-7

Autores:
Angeletti A, Trivelli A, Ghiggeri GM

Institución/es participante/s en la investigación:
Istituto Giannina Gaslini

Título original:
Risk of COVID-19 in Young Kidney Transplant Recipients. Results From a Single-Center Observational Study

Título en castellano:
Riesgo de COVID-19 en Jóvenes Receptores de Trasplante Renal. Resultados de un Estudio Observacional de Centro Único

Extensión del  Resumen-SIIC en castellano:
1.77 páginas impresas en papel A4
Introducción 
La enfermedad por coronavirus (COVID-19) representa un problema de salud pública a nivel mundial. Declarado pandemia por la Organización Munsial de la Salud (OMS), se presentaron más de 2.7 millones de casos confirmados alrededor del mundo al momento de publicar este artículo. Al parecer, los adultos jóvenes y los niños parecen tener manifestaciones menos graves de la enfermedad; sin embargo, la información acerca de la susceptibilidad en los receptores pediátricos de injerto renal que están bajo terapia inmunodepresiva es limitada. Esto plantea grandes dudas con respecto a la actividad del trasplante renal pediátrico y el abordaje de la terapia antirrechazo.  

Metodología
Los autores realizaron un seguimiento prospectivo de una cohorte de 160 receptores de trasplante renal. Los pacientes incluidos fueron 64 niños (< 18 años) y 96 adultos jóvenes (19 a 30 años), con una función estable del injerto, sometidos a trasplante entre 2010 y 2020 (nueve individuos entre enero y marzo de 2020). Todos los pacientes residían en Italia en áreas donde la prevalencia de síndrome respiratorio agudo grave por coronavirus 2 (SARS-CoV-2, por su sigla en inglés) oscila entre 2 y 10 por cada 1000 personas. De acuerdo con las pautas italianas para la monitorización de COVID-19, a los pacientes asintomáticos que reciben tratamiento inmunosupresor crónico se les debe realizar la prueba de hisopado nasofaríngeo para SARS-CoV-2, solo si han tenido contacto directo con un cohabitante positivo. Del 24 de febrero al 12 de abril de 2020, los pacientes fueron entrevistados semanalmente durante 7 semanas consecutivas para evaluar su estado de salud y el de las personas con las que conviven. Al momento de la entrevista, la terapia inmunosupresora triple con esteroides, inhibidores de la calcineurina y micofenolato de mofetilo era la estrategia antirrechazo más frecuente; el 30% de los pacientes estaba en tratamiento con inhibidores del sistema renina- angiotensina-aldosterona. Los pacientes tenían niveles medios de creatinina en suero de 0.9 mg/dl y baja proteinuria.  

Resultados
Ninguno de los 160 pacientes refirió síntomas clínicos de COVID-19 (tos, fiebre [> 37 °C], dolor de garganta, fatiga, ageusia o trastornos gastrointestinales). Se detectaron dos sujetos cuyos cohabitantes resultaron positivos para SARS-CoV-2 mediante la prueba de frotis nasofaríngeo. Debido al riesgo relacionado con el tratamiento inmunosupresor, se les realizó una prueba para SARS-CoV-2 y ambos resultaron negativos en dos pruebas sucesivas. Los anticuerpos anti-SARS-CoV-2 también fueron negativos. La terapia inmunosupresora no se modificó durante el período de espera de 48 h para el resultado de la prueba, ni luego de esta. Ninguno de los dos individuos informó síntomas durante el período de incubación de 21 días o al finalizar este. Los dos pacientes fueron analizados posteriormente para detectar anticuerpos anti-SARS-CoV-2, y resultaron negativos. Como limitaciones, los investigadores informaron que, de acuerdo con las directrices italianas, no se realizaron pruebas de rutina para el SARS-CoV-2 en la cohorte.  

Conclusión
Este informe de una cohorte de un solo centro médico sugiere que la inmunusupresión crónica podría no estar asociada con aumento del riesgo de COVID-19 en receptores jóvenes de trasplante de riñón. Los hallazgos de los autores están acordes con las recomendaciones del Italian Center of Transplantation, lo que sugiere que las actividades relacionadas con los procesos de trasplante deben mantenerse en áreas con alta incidencia de infección por SARS-CoV-2. Con base en estos datos, los autores recomiendan no alterar la terapia inmunosupresora en receptores jóvenes de trasplantes sin síntomas, incluso si están expuestos a contactos cercanos con individuos con COVID-19. En caso de positividad al SARS-CoV-2, se debe considerar una reducción gradual de la inmunosupresión de trasplante habitual. Aún se necesitan más estudios clínicos para definir la mejor estrategia de tratamiento.  
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