Conceptos Categóricos

IMPORTANCIA DE LA DETECCIÓN SISTEMÁTICA DEL SARS-COV-2 EN TRABAJADORES DE LA SALUD ASINTOMÁTICOS

IMPORTANCIA DE LA DETECCIÓN SISTEMÁTICA DEL SARS-COV-2 EN TRABAJADORES DE LA SALUD ASINTOMÁTICOS


Londres, Reino Unido
En este editorial se describen las estrategias de detección de COVID-19 en trabajadores de la salud y la importancia epidemiológica de detectar a los profesionales asintomáticos con posibles resultados positivos.

The Lancet 1-2

Autores:
Swanton Ch

Institución/es participante/s en la investigación:
University College London Hospitals NHS Trust

Título original:
COVID-19: the Case for Health-care Worker Screening to Prevent Hospital Transmission

Título en castellano:
COVID-19: Estrategia para la Detección Sistemática en Trabajadores de la Salud para Evitar la Transmisión Hospitalaria

Extensión del  Resumen-SIIC en castellano:
2.1 páginas impresas en papel A4
La mayoría de las pruebas para síndrome respiratorio agudo grave por coronavirus 2 (SARS-CoV-2) apuntan a identificar la infección en curso mediante la detección molecular del antígeno de este virus; esto implica una reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa de ARN viral en la muestra, en general, obtenida de la nasofaringe o la orofaringe. La estrategia de detección en todo el mundo no es uniforme: en Corea del Sur se realizaron gran número de pruebas, con énfasis en la identificación de individuos con enfermedad respiratoria, y rastreo y examen de todo contacto. Otros países, como España, inicialmente limitaron las pruebas a individuos con síntomas graves o aquellos en alto riesgo de presentarlos. Los autores describen la estrategia respecto de la detección masiva en trabajadores de la salud, tanto sintomáticos como asintomáticos, para mitigar la disminución del personal debido a una cuarentena innecesaria, reducir la propagación en casos atípicos, leves o asintomáticos y proteger a los profesionales. La escasez de personal es importante en medio del esfuerzo mundial contra la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19). En el Reino Unido, la conducta respecto del personal de las unidades de cuidados intensivos cambió sustancialmente: se permite una relación de 1:6 (normalmente, 1:1) entre enfermeros y pacientes de cuidados críticos cuando cuentan con el apoyo de personas no especialistas y un consultor de cuidados críticos por cada 30 pacientes (anteriormente, 1:8 o 1:15). El temor a la escasez de personal llevó a tomar otras medidas, como la suspensión temporal de las rotaciones de los médicos en formación, posponer las vacaciones anuales del personal y redistribuir las actividades de los médicos con funciones de investigación. La disminución de la fuerza laboral no solo afectó el cuidado de la salud; en el Reino Unido, la demanda del cuidado social es plena, con proveedores que solicitan obligatoriamente pruebas a los trabajadores sociales y de salud para mantener el personal. A pesar de esto, la falta de pruebas eficaces significó que 125 000 trabajadores de la salud recurran al autoaislamiento. En una pequeña muestra se informó que solo 1 de cada 7 trabajadores en autoaislamiento tuvo resultados positivos. En una carta dirigida a los ejecutivos del National Health Service (NHS) Trust del 12 de abril de 2020 se describió que se daba prioridad al personal de cuidados críticos, a los departamentos de emergencia y a los servicios de ambulancia para evitar el impacto del ausentismo en esas áreas. La mayor capacidad de detección sistemática evitará el autoaislamiento innecesario. Los trabajadores asintomáticos son una fuente potencial subvalorada de infección. El número de personas asintomáticas es significativo. En un estudio de infección sintomática y asintomática de COVID-19 en el crucero Diamond Princess, 328 de los 634 casos positivos (51.7%) no presentaban síntomas al momento de la prueba. El transporte asintomático estimado fue del 17.9%. Entre 215 casos obstétricos en la ciudad de Nueva York, 29 (87.9%) de 33 casos positivos no presentaban síntomas, mientras que la China’s National Health Commission registró, el 1 de abril de 2020, que 130 (78%) de 166 casos positivos no presentaban síntomas. También, se informó la presencia de transmisión previa a la aparición de los síntomas y que el 44% de los casos secundarios se infectó durante la fase previa al inicio de los síntomas. Un estudio de casos de COVID-19 en un refugio para personas sin hogar en Boston, EE.UU., señaló que los síntomas pueden ser poco frecuentes y proponen el examen universal, independientemente de su presencia. Esta transmisión asintomática podría significar que las estimaciones actuales del número básico de reproducción para COVID-19 son inexactas. Las pruebas en los trabajadores de la salud podrían reducir la transmisión intrahospitalaria. En un estudio retrospectivo realizado en Wuhan se consideró que el 41% de 138 pacientes se había infectado dentro del hospital. En el Royal Gwent Hospital en Newport, Wales, aproximadamente la mitad de los trabajadores de la sala de emergencias obtuvo un resultado positivo. Las pruebas exhaustivas realizadas cerca de Venecia, en Italia, ayudaron a identificar casos asintomáticos y podrían haber colaborado en la eliminación del SARS-CoV-2 en un pueblo. A su vez, la propagación de la enfermedad podría extenderse fuera de los hospitales, dado que el transporte de COVID-19 mediante el personal asintomático podría actuar como fuente potente de transmisión continua. Es primordial proteger la salud de los trabajadores de la salud cuando el personal es limitado. Además de proporcionar equipos personales adecuados de protección, debe promoverse el bienestar de los trabajadores y asegurar que los colegas infectados sean examinados y aislados rápidamente. El NHS Trust en los University College London Hospitals, en Londres, Inglaterra, en breve testeará a los trabajadores asintomáticos, en asociación con el Francis Crick Institute, también ubicado en Londres, donde se realizarán las pruebas para detectar COVID-19. Esta iniciativa es un intento de limitar aún más la transmisión hospitalaria. A medida que la capacidad de testeo aumente en número y rendimiento, las pruebas tendrán como objetivo acomodar la detección semanal o quincenal de los trabajadores de la salud que se desempeñan en áreas de alto riesgo. Al momento de escribir este editorial, el Reino Unido era capaz de realizar 18 000 pruebas por día, y el objetivo era alcanzar una capacidad de 100 000 pruebas por día para fines de abril de 2020. Al comienzo, los pacientes fueron el foco de la detección sistemática. El NHS England indicó que solo el 15% de las pruebas disponibles se utilizarían en su personal. Si bien este porcentaje aumentó, la prioridad actual radica en los trabajadores sintomáticos, más que los asintomáticos; esto significa que, antes del inicio de los síntomas y con capacidad de transmitir la enfermedad, los trabajadores no están siendo testeados. A medida que los países buscan aplanar la fase de crecimiento de COVID-19, se observa una oportunidad significativa para expandir las pruebas entre los trabajadores; esto será importante cuando se busque una estrategia de salida de las medidas estrictas de aislamiento que frenen la propagación del virus.
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