Conceptos Categóricos

LA INFECCIÓN POR SARS-COV-2 EN LA POBLACIÓN ISLANDESA

LA INFECCIÓN POR SARS-COV-2 EN LA POBLACIÓN ISLANDESA

La frecuencia de la infección por coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave en la población islandesa en general se mantuvo estable del 13 de marzo al 1 de abril.

New England Journal of Medicine 1-14

Autores:
Stefansson K

Institución/es participante/s en la investigación:
DECODE Genetics–Amgen

Título original:
Spread of SARS-CoV-2 in the Icelandic Population

Título en castellano:
La Propagación del SARS-CoV-2 en la Población Islandesa

Extensión del  Resumen-SIIC en castellano:
1.93 páginas impresas en papel A4
Introducción
Durante la actual pandemia mundial, la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19, por sus siglas en inglés) se diagnosticó por primera vez en Islandia a fines de febrero de 2020. Islandia es una isla con 364 000 habitantes, con solo una importante puerta de entrada al país. Para el 31 de marzo, un total de 1308 personas en Islandia habían dado positivo para el coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV-2), el virus que causa el COVID-19. Sin embargo, los datos son limitados sobre cómo el SARS-CoV-2 ingresa y se propaga en la población. No está claro sí mujeres y los niños tienen menos probabilidades de ser infectados por el SARS-CoV-2 o porque el COVID-19 tiene menos probabilidades de volverse sintomático después de la infección en estos grupos demográficos. El objetivo del presente estudio fue analizar cómo se propagó el SARS-CoV-2 en la población islandesa y determinar cómo el virus ha mutado a medida que se ha propagado.

Métodos
Las pruebas dirigidas comenzaron el 31 de enero de 2020 e incluyeron a personas que vivían en Islandia y que estaban en alto riesgo de infección (principalmente aquellas que presentaban síntomas, habían viajado recientemente a países de alto riesgo o habían tenido contacto con personas infectadas). También se realizó un examen de la población utilizando 2 estrategias: emitiendo una invitación abierta a 10 797 personas y enviando invitaciones aleatorias a 2283 personas. La detección poblacional del SARS-CoV-2 se inició el 13 de marzo y estaba abierto a todos los residentes de Islandia que no presentaran síntomas o que tuvieran síntomas leves de resfrió. Todos los participantes que dieron positivo para SARS-CoV-2 fueron contactados por teléfono por un equipo designado para rastrear su infección. Se obtuvieron muestras nasofaríngeas y orofaríngeas que fueron combinadas en un solo tubo para cada participante antes del aislamiento de ácido ribonucleico (ARN). Las pruebas para SARS-CoV-2 se realizaron mediante reacción en cadena de polimerasa (PCR). Se secuenció el SARS-CoV-2 de 643 muestras. Las secuencias de amplicones se alinearon con el genoma de referencia del SARS-CoV-2.  

Resultados
Hasta el 4 de abril, un total de 1221 de 9199 personas (13.3%) que fueron reclutadas para pruebas dirigidas tuvieron resultados positivos para la infección por SARS-CoV-2. De los evaluados en la población general, 87 (0.8%) en la detección de invitación abierta y 13 (0.6%) en la detección de población aleatoria dieron positivo para el virus. El porcentaje de participantes infectados que se determinó mediante la detección de la población se mantuvo estable durante los 20 días de detección. En total, el 6% de la población fue examinada. La mayoría de las personas en el grupo de pruebas dirigidas que dieron positivo para SARS-CoV-2 al principio del estudio habían viajado recientemente fuera de Islandia, en contraste con las que dieron positivo para este virus más tarde en el estudio. De los participantes que dieron positivo en la fase inicial de la prueba dirigida y que habían viajado, el 86.1% había visitado áreas designadas como de alto riesgo a fines de febrero, mientras que solo uno de los participantes con una prueba positiva identificada a través del examen de población había viajado a un área de alto riesgo. La media de edad de las personas en el grupo de prueba dirigida (40.3 años) fue similar a la media de edad del grupo de detección poblacional general. En los dos conjuntos de datos, los que dieron positivo eran mayores y tenían una distribución de edad más estrecha que el conjunto de datos de participantes completos. Los niños menores de 10 años tenían menos probabilidades de recibir un resultado positivo para SARS-CoV-2 que las personas mayores de 10 años, con porcentajes de 6.7% y 13.7%, respectivamente, para las pruebas dirigidas; en la detección de la población, ningún niño menor de 10 años tuvo un resultado positivo para SARS-CoV-2, en comparación con el 0.8% de los mayores de 10 años. En los análisis en los que participaron sujetos de hasta 20 años, se observó un aumento gradual con la edad avanzada en el porcentaje que dio positivo. Menos mujeres que varones recibieron resultados positivos para SARS-CoV-2 tanto en la prueba dirigida (11.0% contra 16.7%) como en la detección de la población (0.6% contra 0.9%). Los haplotipos de los virus SARS-CoV-2 secuenciados fueron diversos y cambiaron con el tiempo. La exposición fue clasificada en 6 categorías: familiar, social, turismo (que trabaja en la industria de viajes en Islandia), trabajo (incluidas las escuelas), viaje (internacional) y desconocido, y se observó un cambio en la composición de las exposiciones de los viajes internacionales y la exposición social a la exposición familiar a lo largo del tiempo.

Conclusión
En el presente estudio basado en la población en Islandia, los niños menores de 10 años y las mujeres tenían una menor incidencia de infección por SARS-CoV-2 que los adolescentes o adultos y varones. La proporción de personas infectadas identificadas a través de la detección de la población no cambió de manera sustancial durante el período de detección, esto podría deberse a los esfuerzos de contención por parte de las autoridades islandesas de atención médica y su ágil respuesta al brote en el extranjero. 
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