Informes comentados


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Informe
Resumen SIIC
M Assary
Institución: Queen Mary University of London,
Londres Reino Unido

Trastornos Psiquiátricos y Herencia: Una Relación Compleja
En el presente estudio se identificaron 13 asociaciones significativas a nivel del genoma, incluidos genes relacionados con la reactividad al estrés para la depresión, con el factor de crecimiento para rasgos autistas y con la captación de catecolaminas.


Publicación en siicsalud
http://www.siicsalud.com/des/resiiccompleto.php/175764


Comentario
Autor del comentario
Mary Luz Gunturiz 
Instituto Nacional de Salud, Bogotá, Colombia


Los gemelos monocigóticos son aquellos que provienen de la fecundación de un espermatozoide a un solo óvulo con la formación de un embrión que luego se divide para formar dos embriones. Por lo tanto, son gemelos idénticos física y genéticamente, ya que comparten el mismo material genético. Sin embargo, aunque comparten la secuencia de ADN, pueden existir pequeñas diferencias debido a factores ambientales, mutaciones somáticas, cambios epigenéticos o a los entornos que cada uno experimenta. Si una pareja de gemelos monocigóticos porta genes que los hacen más sensibles a los efectos de la variedad de entornos únicos (por ejemplo, relaciones o eventos traumáticos), serán más diferentes a su cogemelo, en comparación con otra pareja menos sensible a estas experiencias. Con esta información, es posible escanear
el genoma para identificar los genes que influyen en las variaciones en la sensibilidad ambiental. Los gemelos monocigóticos son de gran interés en la medicina y la investigación debido a su genética idéntica ya que permiten analizar la influencia del ambiente y la genética en el desarrollo de enfermedades, como cáncer, trastornos mentales y enfermedades autoinmunes, entre otras.1
Las mutaciones somáticas pueden desempeñar un papel en las diferencias monocigóticas para enfermedades cromosómicas y raras, pero es poco probable que desempeñen un papel sistemático en los rasgos complejos comunes y poligénicos.2-4 Aunque todos los pares de gemelos monocigóticos tienen el mismo grado de similitud genética, tienen diversos grados de similitud fenotípica. En otras palabras, las diferencias fenotípicas dentro del par (varianza) pueden variar según el genotipo entre los gemelos monocigóticos. Por lo tanto, los estudios de asociación del genoma completo (GWAS, por su sigla en inglés) de las diferencias fenotípicas monocigóticas pueden identificar los loci asociados con la varianza fenotípica. Dado que las diferencias dentro del par se deben al entorno y es poco probable que contengan efectos epistáticos, las asociaciones son una medida más robusta de la contribución genética a la sensibilidad ambiental que los enfoques basados ??en la población.5,6
Los rasgos psicológicos, incluyendo el temperamento, las funciones cognitivas y las emociones, varían entre las personas. El objetivo clave de los estudios con gemelos es investigar el papel de los factores genéticos (naturaleza), los factores ambientales (crianza-costumbres) y su interacción, en las diferencias individuales de varios rasgos. En las últimas décadas, el diseño clásico de gemelos (es decir, estudios univariados de gemelos y estudios multivariados de gemelos), así como otros tipos de estudios con gemelos (por ejemplo, estudios de hijos de gemelos) se han utilizado ampliamente en investigaciones de rasgos psicológicos. Es importante destacar que se han establecido estudios con gemelos a gran escala en diferentes países alrededor del mundo, y que han facilitado investigaciones de naturaleza y crianza en diferentes entornos geográficos, sociales y culturales. Sin embargo, al interpretar los hallazgos de los estudios con gemelos, se deben considerar supuestos y limitaciones metodológicas específicas. Por ejemplo, el supuesto de entornos iguales sugiere que las similitudes para pares de gemelos monocigóticos y dicigóticos criados en la misma familia son aproximadamente las mismas, pero esto puede no ser siempre el caso.5
Es de resaltar que la genética psiquiátrica es una disciplina cuyas estrategias no solo están enfocadas a estudiar los factores hereditarios que predisponen a padecer trastornos mentales, sino también a comprender las interacciones genético–ambientales tomando como núcleo de estudio a la población, a la familia y en algunas ocasiones a los gemelos. En este contexto es relevante hacer mención a dos conceptos cobran importancia en los estudios genéticos con grupos de gemelos: la vulnerabilidad que se refiere a la predisposición causada por un grupo de factores de riesgo genético y ambiental, cuya interacción determina si algún trastorno mental se presenta o no en un individuo y la heredabilidad que es la proporción de varianza en la vulnerabilidad para el desarrollo de un trastorno que es debida a la influencia de los genes. Un valor de heredabilidad de cero (0%) indica que la vulnerabilidad se debe a factores ambientales; un valor de 1 (100%) indica que el desarrollo de un trastorno se puede explicar completamente por acción de los genes.7
Entre los hallazgos más importantes de los estudios sobre rasgos psicológicos en gemelos se encuentra el establecimiento de las contribuciones relativas de las influencias genéticas y ambientales a la salud y el comportamiento. Se han demostrado contribuciones sustanciales de los factores genéticos para muchos rasgos psicológicos, pero ninguno de los rasgos psicológicos estudiados es 100% hereditario. Asimismo, los estudios sobre gemelos han demostrado que los efectos genéticos pueden modificarse por el sexo, la edad y las influencias ambientales. Además, nuestra composición genética puede moldear nuestro entorno. En conjunto, los estudios que utilizan el diseño de gemelos han contribuido significativamente a nuestra comprensión de la etiología de las diferencias individuales en muchos rasgos psicológicos.5
Los familiares de una persona con un trastorno mental tienden a compartir rasgos asociados con esta enfermedad, especialmente si el paciente y el familiar son gemelos monocigóticos. Sin embargo, se pueden detectar diferencias importantes incluso entre cada par de gemelos idénticos. Parámetros como la concordancia y la heredabilidad han demostrado que un gemelo monocigótico puede desarrollar un trastorno hereditario, mientras que su cogemelo siempre estará libre de la enfermedad. Además de las diferencias en la susceptibilidad a las patologías hereditarias, este tipo de gemelos puede presentar diferencias en las mutaciones de células somáticas (más evidentes con la edad), su conjunto de anticuerpos y receptores de células T, su número de moléculas de ADN mitocondrial y los patrones de inactivación del cromosoma X en mujeres, todos ellos objeto de numerosos trabajos en curso. Un informe reciente muestra que, en 160 pares de gemelos monocigóticos de entre 3 y 74 años, los patrones epigenéticos eran idénticos en etapas tempranas de la vida, pero las diferencias eran más evidentes en edades más avanzadas, especialmente si los gemelos se criaron por separado o si tenían diferentes antecedentes médicos. Las afecciones médicas, pero también factores ambientales como el embarazo, la exposición al tabaco, la actividad física y la dieta, podrían contribuir a las diferencias en los patrones epigenéticos. Se ha demostrado que las modificaciones epigenéticas (o epimutaciones) son más frecuentes que las que modifican la secuencia del ADN, por lo que forman parte de las causas fundamentales de la diversidad biológica y muestran cómo el entorno puede modular la expresión génica y contribuir a nuestro fenotipo.8
Se han publicado varios estudios que tratan de explicar la implicación de la epigenética en algunos trastornos mentales y las diferencias observadas entre gemelos idénticos. De igual forma, se discuten algunos ejemplos de una posible relación entre las modificaciones epigenéticas y los trastornos mentales.
Específicamente, en cuanto al trastorno bipolar, la eficacia del valproato se ha asociado con su actividad inhibidora, lo que sugiere que una modificación epigenética podría influir en la aparición de algunos de los síntomas de la enfermedad. Quizás uno de los aspectos más estudiados en relación con la esquizofrenia sea la hipermetilación de los genes Reelina (RELN) y GAD67 en la corteza prefrontal, debido a la sobrexpresión de DNMT1 (ADN metiltransferasa 1) en las interneuronas corticales GABAérgicas. La RELN es una proteína importante durante el desarrollo prenatal del sistema nervioso central y es relevante para la expresión de neuronas piramidales corticales en el cerebro adulto; regula la migración neuronal durante el desarrollo cerebral y es esencial para la correcta organización y plasticidad de la corteza cerebral. Por su parte, GAD67 es una de las dos formas moleculares de las enzimas que sintetizan GABA, siendo este el principal neurotransmisor inhibidor en humanos. La hipermetilación de estos genes provoca la represión de la transcripción, ya sea por interferencia de los promotores de la transcripción por grupos metilo o por la unión a la proteína MBD. El resultado final es una baja producción de RELN y GAD67, una característica típica del cerebro de pacientes esquizofrénicos.7, 9
Los análisis epigenéticos del autismo se asocian a veces con los síndromes de Rett y Angelman, trastornos patológicos que comparten características clínicas con el autismo, como retraso del desarrollo, alteraciones del lenguaje y comportamientos estereotipados. El síndrome de Rett está causado por mutaciones en el gen MECP2, y el síndrome de Angelman por una deficiencia materna en la región q11-q13 del cromosoma 15, alteración de la metilación del ADN o mutación materna de la ubiquitina-proteína ligasa E3A (UBE3A). Sin embargo, también se han descrito pacientes con síndrome de Angelman o autismo que presentan mutaciones en MECP2.
El resumen objetivo del trabajo: Trastornos Psiquiátricos y Herencia: Una Relación Compleja,6 desarrolla cómo la diferente sensibilidad de los individuos a los factores ambientales puede influir en los niveles de síntomas de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), rasgos autistas, síntomas de ansiedad y depresión, experiencias psicóticas y neuroticismo. Estos investigadores identificaron varios factores genéticos asociados con diferencias en la sensibilidad ambiental en pares de gemelos idénticos y entre sus hallazgos indican que la interacción entre estos factores genéticos y la exposición ambiental podrían explicar las diferencias en la susceptibilidad a trastornos psiquiátricos y del neurodesarrollo. Se afirma, además, como las diferencias en la sensibilidad de las personas a las experiencias vitales pueden explicar por qué las mismas experiencias, negativas o positivas, pueden tener distintos efectos en la salud mental, según su composición genética, hallazgos que sugieren que variantes genéticas específicas influyen en cómo las exposiciones ambientales impactan los síntomas psiquiátricos y del neurodesarrollo. Se cree que la interacción entre la genética y las exposiciones ambientales contribuye a la diversidad de una amplia gama de rasgos en todas las especies. Sin embargo, identificar los genes implicados en esta vía ha resultado difícil, especialmente en el caso de rasgos psicológicos complejos.6
En dicho estudio, los investigadores descubrieron genes que explicaban variaciones en los rasgos autistas, la ansiedad, la depresión, las experiencias psicóticas y el neuroticismo, lo que refleja una mayor sensibilidad ambiental y revelaron que los genes asociados con factores de crecimiento (moléculas biológicas que desempeñan un papel importante en el desarrollo neurológico, la función inmunitaria y el sistema nervioso central) se relacionaban con la variación en los rasgos autistas. De igual forma, los genes concernientes con la reactividad al estrés se relacionaban con la variación en los síntomas de depresión y los genes implicados en la regulación de las catecolaminas (un grupo de hormonas implicadas en la respuesta al estrés).6 Para finalizar, es importante destacar que, aunque los estudios de gemelos a veces se consideran puramente genéticos, también proporcionan información sobre la influencia de los factores ambientales. Sin embargo, es importante considerar con cautela los resultados de este tipo de trabajos, debido a que las estimaciones de heredabilidad no son inmutables, sino que dependen de la muestra analizada, de los genes implicados en ella, de las características de los factores ambientales a los que estuvieron expuestos los miembros de este grupo y el momento preciso en que se realizó el estudio.
Copyright © SIIC, 2025 Bibliografía
Universidad de Navarra. Gemelos monocigóticos. 2023. https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/gemelos-monocigoticos.

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Palabras Clave
Sensibilidad ambiental, Gemelos monocigóticos, Estudio de asociación del genoma completo, Trastornos del neurodesarrollo, Fenotipos psiquiátricos
Especialidades
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Informe
Red Científica Iberoamericana
Yasmín Suárez Palla
Columnista Experto de SIIC
Institución: Hospital Zonal General de Agudos "Mi Pueblo"
Florencio Varela Argentina

La ideación autolítica en los jóvenes del AMBA en Argentina
El suicidio juvenil es un problema creciente en Argentina y el mundo. Factores como la salud mental, la violencia, las condiciones socioeconómicas y la falta de acceso a servicios de salud contribuyen a este problema. Un estudio en Florencio Varela revela una alta tasa de intentos de suicidio en jóvenes, especialmente en mujeres. Se necesitan más investigaciones y acciones preventivas para abordar esta crisis.

Resumen
La presente investigación tiene como objeto realizar un estudio epidemiológico de la población joven que consulta en un hospital del conurbano bonaerense por presentar ideación autolítica o intento autolítico. Este estudio se realizó en el marco de la residencia de Psicología Clínica que se enmarca en un Servicio de Salud Mental del Hospital Zonal General de Agudos "Mi Pueblo" de Florencio Varela, Argentina, y como consecuencia de un proyecto anual, siendo esta la primera investigación en salud pública que se realizó en dicho contexto. Se propuso caracterizar a este sector de la población joven que consulta en un servicio de salud por presentar intentos de autoeliminación. Se propone que estos resultados permitan lograr una intervención oportuna. La metodología implementada fue la búsqueda bibliográfica y la recolección de datos a través de un formulario digital (Google) entre noviembre de 2024 y enero de 2025.


Publicación en siicsalud
Artículos originales > Expertos de Iberoamérica >
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Comentario
Autor del comentario
Mariana Nieves Piazza 
Hospital General de Agudos Bernardino Rivadavia, Ciudad deBuenos Aires, Argentina


El suicidio es una de las principales causas de muerte entre adolescentes y jóvenes a nivel mundial, y constituye una creciente preocupación en la Argentina, particularmente en contextos vulnerables (como el conurbano bonaerense). El presente comentario científico analiza, desde la perspectiva de la psiquiatría clínica y comunitaria, el estudio La ideación autolítica en los jóvenes del AMBA en Argentina, realizado en el Hospital Zonal General de Agudos (HZGA) Mi Pueblo de Florencio Varela, provincia de Buenos Aires. A partir de los datos epidemiológicos locales, las autoras reflexionan sobre la multicausalidad del fenómeno, los factores de riesgo más relevantes y la necesidad de contar con dispositivos de prevención eficaces, sostenidos y contextualizados. Se enfatiza el rol de la psiquiatría en la identificación precoz, la
intervención interdisciplinaria y la promoción de estrategias comunitarias para reducir los intentos de suicidio en población joven.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS),1 el suicidio juvenil es la cuarta causa de muerte entre personas de 15 a 29 años, con particular impacto en países de ingresos bajos y medios. En la Argentina, diversos estudios han señalado un aumento sostenido de suicidios consumados e intentos autolíticos en adolescentes y jóvenes, aunque las estadísticas oficiales son insuficientes o están desactualizadas.2
El estudio realizado por Suárez Palla y colaboradores, en el HZGA Mi Pueblo, aporta datos relevantes sobre internaciones por intento de suicidio en jóvenes del municipio de Florencio Varela, brindando evidencia empírica valiosa para comprender el fenómeno y diseñar estrategias de abordaje. Este comentario científico se propone ampliar el análisis desde una perspectiva psiquiátrica, con foco en la prevención, la multicausalidad y el rol de los servicios de salud mental en los contextos vulnerables.
Dimensión epidemiológica y expresión local del fenómeno
Según lo informado, entre junio de 2023 y febrero de 2024 se registraron 277 internaciones por salud mental, de las cuales el 41% correspondieron a intentos autolíticos (el principal motivo de ingreso). Del total, 57 casos se situaron en el grupo etario de 15 a 24 años, siguiendo el criterio de juventud de la OMS.
Entre los hallazgos relevantes se destacan: Mayor prevalencia de intentos en mujeres (58.9%), con predominio de la sobreingesta medicamentosa como método.
La mitad de los casos tenía antecedentes de tratamiento en salud mental.
El 21.9% de los casos estaban asociados con situaciones de violencia de género.
Alta proporción de estudiantes y jóvenes desocupados en la muestra.
Estos datos coinciden con estudios que indican una feminización de la ideación e intento autolítico, y subrayan el peso de factores estructurales como el desempleo, la exclusión y la violencia interpersonal.3-4
Aportes desde la psiquiatría clínica y comunitaria
Desde el enfoque psiquiátrico contemporáneo, la conducta suicida se comprende como un fenómeno complejo, multicausal e históricamente determinado. En un estudio de 2016, los autores proponen un modelo integrador que incluye la predisposición biológica, los trastornos mentales, los eventos vitales estresantes, el acceso a medios letales y las condiciones contextuales.5
Los datos del estudio indican que más del 50% de los jóvenes ya había tenido contacto previo con servicios de salud mental. Esta información interpela la eficacia de las estrategias de prevención secundaria y la continuidad del cuidado. El hecho de que dichas intervenciones no hayan evitado el intento autolítico sugiere la necesidad de reforzar el vínculo terapéutico, la evaluación de riesgo y el seguimiento posterior al alta.6
El abordaje psiquiátrico debe contemplar no solo el tratamiento del padecimiento mental de base, sino también el contexto social y familiar del paciente, sus recursos de afrontamiento, su red de apoyo y los determinantes estructurales del sufrimiento psíquico. En este sentido, es crucial articular los dispositivos clínicos con estrategias comunitarias e intersectoriales.
Prevención del suicidio: niveles y estrategias clave Prevención primaria
Campañas de promoción de la salud mental y desestigmatización.
Espacios de escucha y acompañamiento en instituciones educativas y comunitarias.
Capacitación de los agentes de salud, los docentes y los líderes comunitarios en señales de alarma y rutas de derivación.
Prevención secundaria
Evaluación sistemática del riesgo suicida en consultas médicas y psicológicas, con la utilización de escalas (como la Columbia-Suicide Severity Rating Scale [C-SSRS]).
Intervenciones breves centradas en el riesgo, con énfasis en la motivación para vivir.
Planes de seguridad personalizados.
Prevención terciaria
Seguimiento intensivo posterior alalta, especialmente en el primer mes.
Integración con servicios ambulatorios y comunitarios.
Trabajo con la familia y la red de apoyo del paciente.
El modelo propuesto por la OMS en 2014 destaca que las intervenciones comunitarias sostenidas tienen mayor eficacia que las puramente clínicas. En contextos como el AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires), donde el acceso a los servicios es desigual, las estrategias deben adaptarse a la realidad territorial (contemplando la escasez de recursos, la sobrecarga de los servicios y la fragmentación institucional).
Reflexiones críticas sobre el sistema de salud y la producción de datos
Uno de los aportes más importantes del estudio es visibilizar el déficit de información local y nacional sobre intentos autolíticos. Mientras que las muertes por suicidio suelen estar registradas, los intentos —que representan una proporción mucho mayor— no son sistemáticamente documentados. El formulario digital implementado por el equipo de investigación constituye una herramienta útil y replicable, aunque se vio limitado por la falta de historias clínicas completas y la ausencia de sistemas informatizados en el hospital.
Esto revela la urgencia de fortalecer los sistemas de registro, implementar historia clínica electrónica en salud mental y desarrollar indicadores sensibles para monitorear la evolución del riesgo suicida.
Conclusiones
El trabajo desarrollado en el HZGA Mi Pueblo pone en evidencia que los intentos autolíticos en jóvenes constituyen una problemática central para los servicios de salud mental del AMBA. Desde la psiquiatría, se vuelve imprescindible promover una mirada integral, interdisciplinaria e intersectorial y la implementación de políticas sostenidas de prevención con enfoque comunitario. Es fundamental garantizar el acceso efectivo a la salud mental con calidad y continuidad, producir y sistematizar la información local que oriente la toma de decisiones.
La psiquiatría contemporánea, lejos de limitarse al diagnóstico, debe articular escucha, contexto y acción. El sufrimiento de las juventudes del conurbano bonaerense requiere respuestas comprometidas, sensibles y sostenidas en el tiempo.
Copyright © SIIC, 2025 Bibliografía
1 Organización Mundial de la Salud. Prevención del suicidio: un imperativo global, 2021. https://www.who.int.
2 Observatorio de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes. Informe sobre suicidio adolescente en Argentina, 2020. https://www.observatoriodelainfancia.gob.ar 3 González MA., Pérez S, Navarro R. Factores asociados a la conducta suicida en adolescentes latinoamericanos. Revista Latinoamericana de Salud Mental, 14(2):113-126, 2022.
4 UNICEF Argentina. La salud mental en la adolescencia: una prioridad pospandemia, 2019. https://www.unicef.org/argentina 5 Turecki G, Brent DA. Suicide and suicidal behaviour. The Lancet 387(10024): 1227-1239, 2016. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(15)00234-2 6 Zalsman G y col. Suicide prevention strategies revisited: 10-year systematic review. The Lancet Psychiatry 3(7):646–659, 2016. https://doi.org/10.1016/S2215-0366(16)30030-X

Palabras Clave
suicidio adolescente, intento autolítico, muerte violenta, ideación suicida, antecedentes de suicidio
Especialidades
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Informe
Resumen SIIC
AC Costa
Institución: Faculdade de Medicina da Universidade de São Paulo (FMUSP),
São Paulo Brasil

El Uso de Cannabinoides no Debe Considerarse como Tratamiento de Primera o Segunda Línea de los Trastornos Neuropsiquiátricos Prevalentes en la Vejez
El uso de cannabinoides como medicamentos terapéuticos ha aumentado entre las personas de edad avanzada, y demuestran resultados prometedores para el tratamiento de los trastornos neuropsiquiátricos frecuentes en este grupo poblacional. Sin embargo, no deben considerarse como terapia de primera o segunda línea de la enfermedad de Parkinson o la enfermedad de Alzheimer.


Publicación en siicsalud
http://www.siicsalud.com/des/resiiccompleto.php/173006


Comentario
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Cristóbal Espinoza 
Universidad Católica de Cuenca, Azogues, Ecuador


El sistema endocannabinoide (SEC) regula el comportamiento alimentario, la memoria, la ansiedad y la respuesta al estrés. En particular, los adultos mayores utilizan cannabinoides, como el cannabidiol (CBD), el tetrahidrocannabinol (THC) sintético y el extracto de cannabis. Su administración alivia el dolor, mejora el sueño y aborda los síntomas de ansiedad y depresión. En el resumen objetivo El Uso de Cannabinoides no Debe considerarse como Tratamiento de Primera o Segunda Línea de los Trastornos Neuropsiquiátricos Prevalentes en la Vejez se describen a los cannabinoides como opciones farmacológicas para el tratamiento de trastornos neuropsiquiátricos en adultos mayores.1
Estudios preclínicos indican que el CBD posee efectos antiamiloidogénicos, antioxidantes, antiapoptóticos, antiinflamatorios y neuroprotectores. Este sistema asume un papel esencial en la neurobiología de las enfermedades neurodegenerativas y
su modulación podría considerarse para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer (EA) y la enfermedad de Parkinson (EP).2 Cabe considerar, los efectos adversos relacionados con cambios en la cognición y las habilidades motoras, la ataxia, la disforia y la dependencia, asociados a la dosis de THC. El cannabis no parece aliviar los síntomas motores, pero se asocia con disminución del temblor, la ansiedad y el dolor, así como con mejora en la calidad del sueño y la calidad de vida. El uso de CBD demostró resultados favorables en sujetos con EP, con reducción de los síntomas psicóticos, mejoría del sueño y de la calidad de vida.2, 3
Destacan dos fármacos orales derivados de cannabis disponibles en comprimidos orales: el dronabinol y la nabilona; estos se administran para estimular el apetito en personas con anorexia relacionada con el síndrome de inmunodeficiencia adquirida o náuseas y vómitos inducidos por quimioterapia. Asimismo, se dispone de una combinación de THC y CBD, en forma de aerosol bucal, para el tratamiento de la espasticidad y el dolor en la esclerosis múltiple. En contados ensayos clínicos aleatorizados se han incluido exclusivamente a adultos mayores. 2, 3
Se ha descrito la eficacia del dronabinol (2.5 mg/d) en el tratamiento de la anorexia y los trastornos de conducta en personas con EA grave (n = 12; 11 hombres; edad media 72.7).2 En particular considerando factores como las comorbilidades, polifarmacia y la vulnerabilidad de las personas con demencia se requiere un seguimiento y una supervisión médica apropiada para evitar el sesgo de Berkson. El dronabinol (2.5 mg/d) se destaca por su reducción en la agitación nocturna en personas con EA. El reducido número de individuos incluidos en estos estudios y la exclusión de individuos con enfermedad grave o leve que produce un sesgo de Neymanque influye en el efecto estimado del fármaco.3
En un ensayo clínico doble ciego efectuado con pacientes de al menos 60 años con diagnóstico de trastorno neurocognitivo mayor y trastornos conductuales asociados a los que se administró Avidekel, un aceite de cannabis de amplio espectro (30% de CBD y 1% de THC: 295 mg y 12.5 mg por ml, respectivamente; n = 40) o un aceite placebo (n = 20) tres veces al día durante 16 semanas, se observó una disminución en comparación con el valor inicial, de cuatro o más puntos en la puntuación del inventario de agitación de Cohen-Mansfield en la semana. En efecto, se redujo la agitación en comparación con el placebo en pacientes que sufrían trastornos del comportamiento relacionados con la demencia. En particular, es importante mencionar que ocho pacientes que interrumpieron el tratamiento con Avidekel pertenecían al grupo de investigación.6
En gran parte de los ensayos clínicos no se informó reacciones adversas graves relacionadas con el tratamiento, pero el pequeño número de participantes resultó en un poder insuficiente para generalizar conclusiones firmes sobre los beneficios del cannabis medicinal. Aunque varios estudios han investigado la farmacocinética y las vías de administración del cannabis y los cannabinoides en la población general, pocos estudios han evaluado la farmacocinética del THC en adultos mayores.4 La falta de información sobre la seguridad y eficacia del cannabis y los cannabinoides en adultos mayores justifica efectuar ensayos controlados aleatorizados con la potencia adecuada para evaluar la evidencia y la relación riesgo-beneficio del cannabis medicinal en personas mayores.5
Las revisiones sistemáticas y metanálisis que evaluaron el impacto de los compuestos de cannabis en los trastornos del movimiento y la EP, no se sustenta generalizar en este grupo etario el uso de estos agentes. En efecto, se requiere mantener ensayos in vivo e in vitro con el firme objetivo y urgente necesidad de observar si la modulación del sistema endocannabinoide con CBD sustenta el tratamiento y prevención de la EA.2 Copyright © SIIC, 2024 Bibliografía 1. Costa AC, Joaquim HPG, Aprahamian I. Cannabinoids in Late Life Parkinson's Disease and Dementia: Biological Pathways and Clinical Challenges. Brain Sciences, 12 (12), 2022. 2. Volicer L, Stelly M, Morris J et al. Efectos del dronabinol sobre la anorexia y la conducta alterada en pacientes con enfermedad de Alzheimer. Int J Geriatr Psychiatry, 12: 913 – 919, 1997. 3. Walther S, Schüpbach B, Seifritz E et al. Ensayo cruzado, aleatorizado y controlado de dronabinol, 2,5 mg, para la agitación en 2 pacientes con demencia. J Clin Psychopharmacol, 31 : 256 – 258, 2011.
4. Carroll CB, Bain PG. Teare L et al. Cannabis para la discinesia en la enfermedad de Parkinson: un estudio cruzado, aleatorizado y doble ciego. Neurología, 63: 1245 – 1250, 2004.
5. Ahmed AI, Van den Elsen GA, Van der Marck MA, Olde Rikkert MG. Medicinal use of cannabis and cannabinoids in older adults: where is the evidence? J Am Geriatr Soc, 62(2):410-1, Feb 2014.
6. Hermush V, Ore L, Stern N, Mizrahi N, Fried M, Krivoshey M, et al. Effects of rich cannabidiol oil on behavioral disturbances in patients with dementia: A placebo controlled randomized clinical trial. Front Med (Lausanne), 6; 9:951889, Sep 2022.

Palabras Clave
cannabis, cannabinoides, THC, CBD, ancianos
Especialidades
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Informe
Resumen SIIC
Chunyue Qiu
Institución: Macao Polytechnic University,
Macao China

Ejercicios de Habilidades Cerradas y Abiertas en Sujetos con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad
Se recomienda que las personas con trastorno por déficit de atención e hiperactividad realicen ejercicios para múltiples tipos de habilidades motoras, ya que esto mejora la función ejecutiva.


Publicación en siicsalud
http://www.siicsalud.com/des/resiiccompleto.php/174964


Comentario
Autor del comentario
Alberto Emiliano D´Agostino(1) Ladislao Pablo Matías Díaz Ballve(2) Tatiana Dias de Carvalho(3)  

(1) Universidad Nacional de José C Paz, José C. Paz, Argentina
(2) Universidad Nacional de La Matanza, San Justo, Argentina
(3) Universidad Nacional de La Matanza, San Justo, Argentina


El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) se caracteriza por dificultades en la concentración, impulsividad y comportamientos hiperactivos. Estas alteraciones conductuales están subordinadas a las funciones ejecutivas, ubicadas por algunos autores en tres dimensiones: flexibilidad atencional, control inhibitorio y memoria de trabajo.1 Aunque generalmente se manifiesta en la infancia, entre el 40% y el 60% de los casos persisten en la adultez. La evidencia creciente señala que el TDAH en adultos es un problema de salud significativo, asociado a comportamientos de riesgo y otros trastornos psiquiátricos, que afectan diversas áreas de la vida, como el ámbito psicosocial, académico, laboral y el acceso a los servicios de salud.2 La dificultad en el diagnóstico radica en la frecuente coexistencia de comorbilidades psiquiátricas o
trastornos por abuso de sustancias.3
El tratamiento requiere un enfoque personalizado, con el objetivo principal de mejorar los síntomas centrales del TDAH y optimizar el funcionamiento general. La intervención incluye abordajes psicológicos, conductuales y farmacológicos. Los medicamentos que suelen ser indicados se dividen en dos categorías: estimulantes y no estimulantes. Entre los primeros se incluyen el metilfenidato, la lisdexanfetamina y la dexanfetamina; en el grupo de los no estimulantes se encuentran la guanfacina y la atomoxetina.3,4 Con respecto a las intervenciones no farmacológicas el ejercicio físico terapéutico se asocia con un impacto favorable en la población pediátrica con diagnóstico de TDAH. No obstante, resulta complejo establecer una relación directa, dado que esta terapia suele aplicarse en combinación con otras intervenciones como la psicológica o la farmacológica. Por ello, es necesario realizar ensayos clínicos que identifiquen el efecto terapéutico de cada estrategia individualmente o de la sumatoria de ellas.5 Varios autores destacan que el ejercicio aeróbico también puede mejorar el rendimiento cognitivo en adultos con TDAH, posiblemente a través de mecanismos relacionados con la fisiología cerebral influenciada por la actividad física.2,4,6 Por otro lado, las habilidades motoras cerradas y abiertas difieren en cuanto a las características del entorno y los requisitos del movimiento. Las habilidades motoras cerradas se realizan en un entorno estable y controlado, lo cual implica movimientos relativamente constantes en los que predomina la ejecución técnica. En cambio, las habilidades motoras abiertas se desarrollan en entornos variables y sin restricciones, que exigen equilibrio dinámico, reacciones en tiempo real y una alta capacidad de toma de decisiones, con énfasis en la toma de decisiones.7,8 Con el objetivo de aportar evidencia científica para mejorar el tratamiento del TDAH mediante la prescripción de ejercicio, el resumen objetivo Ejercicios de Habilidades Cerradas y Abiertas en Sujetos con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad aborda una revisión sistemática y un metanálisis para evaluar el impacto del ejercicio en personas con esta condición. El estudio conjugó las interacciones entre los distintos tipos de habilidades motoras en diferentes intensidades, con sus efectos en las funciones ejecutivas en personas con TDAH. Para su realización se siguieron las guías metodológicas recomendadas para este tipo de investigaciones,9 que conducen a una exhaustiva búsqueda bibliográfica con base en datos científicos, tanto generales como especializados. Posteriormente, se evaluó la calidad metodológica de los estudios incluidos utilizando herramientas de análisis de riesgo de sesgo adecuadas para cada tipo de investigación. Como resultado, los autores encontraron que tanto el ejercicio de habilidades cerradas como abiertas mejoran el rendimiento de la función ejecutiva en adultos con TDAH. Concluyeron que un ciclo de intervención de más de doce semanas, con una frecuencia superior a dos sesiones semanales de ejercicio moderado o de alta intensidad, puede constituir una dosis adecuada de ejercicio para esta población, aunque no esclarecen sobre qué función ejecutiva tiene efectos cada habilidad motora.
También destacan que, aunque los ejercicios de habilidades abiertas fueron significativamente más efectivos que los de habilidades cerradas para mejorar la función inhibitoria, no se observó el mismo efecto en la memoria de trabajo. Esto podría explicarse porque los ejercicios de habilidades cerradas se realizan en un entorno estable y predecible, lo que reduce la carga cognitiva. Este hallazgo resalta la especificidad de los efectos sobre las funciones ejecutivas en función del tipo de intervención motora, que diferencia entre los beneficios de las habilidades abiertas y cerradas. De este modo, parece ser el único hallazgo que aborda con detalle el tipo de ejercicio, la intensidad y su efecto en una función ejecutiva particular.
La inclusión de participantes de hasta 50 años para ampliar la población estudiada podría ocultar resultados específicos en ciertos grupos. De hecho, los autores señalan discrepancias en los hallazgos sobre los efectos en la memoria de trabajo, posiblemente atribuibles a las diferencias entre las poblaciones de estudio y al número limitado de investigaciones disponibles de esta temática.
Consideramos importante señalar algunas limitaciones como la ausencia de información sobre el estado inicial de los participantes y la falta de especificación de la escala utilizada para evaluar las funciones ejecutivas en las distintas muestras antes y después del plan de trabajo. Esto genera incertidumbre sobre la comparabilidad de los resultados, ya que podrían haber sido medidos con parámetros distintos. Tampoco se menciona el nivel de heterogeneidad en las características personales y psicosociales, factores que influirían en los resultados observados, incluso es posible que se registren efectos similares en personas con desarrollo típico.11 El estudio ofrece a los profesionales del área evidencia para fomentar la participación de personas con TDAH en intervenciones y ejercicios físicos como opción de tratamiento no farmacológico, considerando los efectos neurofisiológicos que el propio ejercicio genera. No obstante, no queda completamente claro si las mejoras en las funciones ejecutivas se deben a las propuestas específicas de ejercicios de habilidades cerradas o abiertas, o simplemente al hecho de que el ejercicio físico de intensidades moderadas y altas conlleva beneficios neurofisiológicos. De hecho, los autores advierten sobre la precaución de extrapolar estos resultados a todas las intensidades, ya que el estudio solo incluyó ejercicios de intensidades moderadas y altas. A pesar de ello, es significativo el aporte que señala el impacto del ejercicio físico en las funciones ejecutivas en general, destacando su importancia como opción de tratamiento no farmacológico en personas con TDAH.
Para concluir, consideramos que, a partir de lo presentado en la revisión, el ejercicio físico de intensidades moderadas en un programa de más de doce semanas con una frecuencia de más de dos veces semanales tiene efecto en las funciones ejecutivas en personas con TDAH. Además, resultaría relevante que futuras investigaciones tomen en cuenta las características personales y las circunstancias específicas que influyen en cada grupo. Es crucial comprender los efectos de diferentes tipos de actividades físicas en poblaciones con TDAH, prestando atención tanto a las particularidades de la condición como a su contexto psicosocial y ecológico. Asimismo, resulta de gran valor clínico disponer de evidencia que avale los efectos de diversas actividades físicas o ejercicios sobre las funciones ejecutivas, diferenciando estos de los efectos asociados a la intensidad del ejercicio en sí. Al mismo tiempo, queda por esclarecer sobre qué función ejecutiva tiene mayor efecto cada tipo de habilidad motora. Esto permitiría optimizar el uso del ejercicio como una opción de tratamiento no farmacológico. Copyright © SIIC, 2024
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Palabras Clave
trastorno por déficit de atención e hiperactividad, control inhibitorio, flexibilidad cognitiva, memoria de trabajo, metanálisis
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