Conceptos Categóricos

Programa Actualización Científica sin Exclusiones (ACisE)

Informes comentados


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Informe
Autor del informe original
Cecilia Iris Cisternas Isla
Columnista Experto de SIIC
Institución: Universidad Adventista de Chile
Chillán Chile

Trastorno por déficit de atención en estudiantes chilenos
El objetivo del estudio (cuantitativo, transversal, exploratorio) fue analizar las manifestaciones comportamentales de niños diagnosticados con trastorno de déficit de atención y la funcionalidad de la familia según el cuidador responsable del niño.

Resumen
El objetivo del estudio (cuantitativo, transversal, exploratorio) fue analizar las manifestaciones comportamentales de niños diagnosticados con trastorno de déficit atencional (TDA) y la funcionalidad de la familia según el cuidador responsable del niño. Participaron 33 cuidadores de niños diagnosticados con TDA pertenecientes a 3 escuelas de Ñuble (n = 33). Los instrumentos utilizados fueron la escala de Conners para padres con el objetivo de determinar cuáles son las manifestaciones comportamentales más frecuentes en los estudiantes que presentan un diagnóstico de déficit atencional y Apgar familiar para evaluar el funcionamiento familiar, informado por los cuidadores de los niños diagnosticados. Los resultados no mostraron relación entre las evaluaciones de las escalas de Conners y de Apgar (p = 0.688), ni entre la evaluación de la escala de Conners y el sexo del niño (p = 0.465). Pese a ello, entre los principales hallazgos obtenidos se encuentran manifestaciones comportamentales, con valores de mucha inquietud en el 35.3%, bastante y mucha facilidad para distraerse en el 88.2% y bastante dificultad para terminar lo que empieza en el 41.2%. Al evaluar el funcionamiento familiar de los cuidadores responsables de los niños diagnosticados, se define la generalidad como "familias muy funcionales". Se distingue que la gran mayoría de apoderados son del sexo femenino, representado por las madres, con un rango etario de 32 a 44 años. Además, los niños presentan con mayor frecuencia el trastorno, en comparación con las niñas. El tipo de TDAH más frecuente es el combinado, en el que se presenta síntomas de inatención, hiperactividad e impulsividad.


Publicación en siicsalud
Artículos originales > Expertos de Iberoamérica >
http://www.siicsalud.com/acise_viaje/ensiicas-profundo.php?id=159789


Comentario
Autor del comentario
Elizabeth Yamila Sapia(1) y Jorge Diego Agrimbau Vázquez(2) 
(1)Hospital de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez, Hospital de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez, Ciudad de Buenos Aires, Argentina
(2)Hospital de Pediatria S.A.M.I.C. Prof. Dr. Juan P. Garrahan


El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es la alteración conductual diagnosticada más frecuentemente en niños y niñas en edad escolar. Constituyen alrededor del 3 - 5% de casos y es más frecuente en varones. Se define como: “un síndrome caracterizado por una alteración clínicamente significativa del estado cognitivo, la regulación emocional o el comportamiento de un individuo”. Refleja una disfunción de los procesos psicológicos, biológicos o del desarrollo que subyacen en su función mental. Su base neurobiológica está causada por el desequilibrio entre la noradrenalina y la dopamina, neurotransmisores cerebrales que regulan las áreas del cerebro responsables del autocontrol y de la inhibición del comportamiento inadecuado.
Este síndrome genera repercusiones y compromete el contexto social, familiar y académico de quien
lo padece. Afecta, tanto la adquisición de conocimientos durante el aprendizaje, como el desarrollo de las normas convivenciales dentro de la sociedad.
En varias ocasiones al momento del ingreso escolar, se produce una crisis en el niño hiperactivo al encontrarse con un ambiente estructurado como es el colegio donde le resulta difícil realizar las actividades que se realizan en el aula de clases. Estos ambientes producen una alarma en los padres que previamente podrían haber normalizado la conducta hiperactiva del niño.
Este estudio se realizó en tres escuelas de la comuna Ñuble en Chile. El objetivo fue analizar las manifestaciones en el comportamiento de niños con diagnóstico de deficit de atención y evaluar la dinámica familiar. En la población de estudio se incluyeron 33 cuidadores de niños con TDAH que asistían a las escuelas con programa de integración escolar. Los instrumentos utilizados fueron la escala de Conners para padres con el fin de determinar la presencia de sintomatología, característica, hiperactividad, impulsividad e inatención; y el puntaje Apgar familiar para analizar el funcionamiento familiar. En relación a los resultados, se observó un predominio de sexo masculino en los niños con déficit de atención (66.2%). La edad de diagnóstico del TDAH se realizó antes de los siete años en promedio, coincidiendo con el ingreso del niño al sistema educacional. En cuanto al tipo de trastorno, principalmente se presentó el TDAH de tipo combinado (inatención e hiperactividad- impulsividad) en 18 estudiantes (54.5%) seguido del TDAH de tipo déficit de atención en un 45.5%. Las familias presentaron disfunción familiar grave o moderada en el 25%.
Entre los comportamientos de los niños descritos en la escala de Conners se detectan valores de mucha inquietud en el 35.3% de los niños, bastante y mucha facilidad para distraerse en el 88.2% y bastante dificultad para terminar una actividad iniciada en el 41.2%.
Se destaca que el 100% de los niños recibió apoyo del programa de integración escolar que funcionó como un importante soporte por parte del sistema educacional, ya que le permite a los niños obtener las herramientas para afrontar el trastorno y en algunos casos, es el único tratamiento que reciben.
Copyright © SIIC, 2020

Palabras Clave
trastorno por déficit de atención e hiperactividad, hiperactividad, manifestaciones comportamentales
Especialidades
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Informe
Autor del informe original
Cecilia Iris Cisternas Isla
Columnista Experto de SIIC
Institución: Universidad Adventista de Chile
Chillán Chile

Trastorno por déficit de atención en estudiantes chilenos
El objetivo del estudio (cuantitativo, transversal, exploratorio) fue analizar las manifestaciones comportamentales de niños diagnosticados con trastorno de déficit de atención y la funcionalidad de la familia según el cuidador responsable del niño.

Resumen
El objetivo del estudio (cuantitativo, transversal, exploratorio) fue analizar las manifestaciones comportamentales de niños diagnosticados con trastorno de déficit atencional (TDA) y la funcionalidad de la familia según el cuidador responsable del niño. Participaron 33 cuidadores de niños diagnosticados con TDA pertenecientes a 3 escuelas de Ñuble (n = 33). Los instrumentos utilizados fueron la escala de Conners para padres con el objetivo de determinar cuáles son las manifestaciones comportamentales más frecuentes en los estudiantes que presentan un diagnóstico de déficit atencional y Apgar familiar para evaluar el funcionamiento familiar, informado por los cuidadores de los niños diagnosticados. Los resultados no mostraron relación entre las evaluaciones de las escalas de Conners y de Apgar (p = 0.688), ni entre la evaluación de la escala de Conners y el sexo del niño (p = 0.465). Pese a ello, entre los principales hallazgos obtenidos se encuentran manifestaciones comportamentales, con valores de mucha inquietud en el 35.3%, bastante y mucha facilidad para distraerse en el 88.2% y bastante dificultad para terminar lo que empieza en el 41.2%. Al evaluar el funcionamiento familiar de los cuidadores responsables de los niños diagnosticados, se define la generalidad como "familias muy funcionales". Se distingue que la gran mayoría de apoderados son del sexo femenino, representado por las madres, con un rango etario de 32 a 44 años. Además, los niños presentan con mayor frecuencia el trastorno, en comparación con las niñas. El tipo de TDAH más frecuente es el combinado, en el que se presenta síntomas de inatención, hiperactividad e impulsividad.


Publicación en siicsalud
Artículos originales > Expertos de Iberoamérica >
http://www.siicsalud.com/acise_viaje/ensiicas-profundo.php?id=159789


Comentario
Autor del comentario
Yanina Ameruso 
Especialista en Reumatología Pediátrica, Hospital Municipal Eva Perón, Hospital Municipal Eva Perón, Merlo, Argentina


En este estudio publicado en Abril 2020 acerca de los Trastornos por déficit de atención en estudiantes chilenos se pretende analizar las manifestaciones comportamentales de niños diagnosticados con trastorno de déficit de atención y la funcionalidad de la familia según el cuidador responsable del niño.
El objetivo del trabajo se realizó mediante un estudio de tipo cuantitativo, transversal, exploratorio y me permito decir que es también un análisis descriptivo de esta cohorte; ya que se ha estudiado la prevalencia de la exposición y del efecto en una muestra poblacional determinada en un solo momento temporal. Es decir, se ha estimado la magnitud y distribución de ésta enfermedad en un momento dado, bajo ciertas condiciones específicas.
Dicho esto, la metodología utilizada para éste análisis es sumamente
correcta y ha sido puntillosamente detallada en el cuerpo del estudio, lo que otorga validez al mismo e invita a continuar investigando sobre éste tema, tan importante para la inserción e inclusión de éstos futuros adultos en nuestra sociedad. El PIE (Programa de Integración Escolar) no debe ser el único sostén de las familias, sino que éstos niños deben tener garantizado un programa de tratamiento interdisciplinario que pueda lograr su inclusión social y evitar el colapso de sus cuidadores, y por ende las manifestaciones negativas de su entorno, sobre todo a nivel familiar. Poder entender esto, es lograr tomar conciencia que estos niños serán el futuro de nuestra sociedad y que es responsabilidad del Estado y/o Sistema de Salud brindarles la mejor atención y todas las herramientas que requieran para obtener su mayor potencial. Seguramente deberán requerir de tratamientos y terapias alternativas, no solo el apoyo escolar; que ha quedado demostrado que es insuficiente para el mejor desarrollo de estos niños.
Al igual que se plantea otra discusión, más de la mitad de los niños recibían tratamiento farmacológico, sin embargo, los resultados están a la vista. ¿Me pregunto si éstos niños requieren tratamiento farmacológico o sufren efectos adversos del mismo? ¿Sería necesario implementar más terapias alternativas en lugar de simplemente escolarizarlos y no profundizar más allá en el tema? ¿Dónde queda contemplada la contención del cuidador en patologías crónicas? Son interrogantes que se plantean a luz de las evidencias demostradas de este estudio, y que sugieren seguir evaluando a esta cohorte de pacientes y que seguramente servirán de gatillo para reafirmar que el tratamiento es interdisciplinario y multimodal, que involucra tanto a la escuela, como al tratamiento farmacológico, la familia, las terapias (psicopedagogía, psicología, fonoaudiología, terapias alternativas) y el tratamiento familiar.
Felicito a los autores y los invito a seguir estudiando este tema para completar los interrogantes planteados. Copyright © SIIC, 2020

Palabras Clave
trastorno por déficit de atención e hiperactividad, hiperactividad, manifestaciones comportamentales
Especialidades
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Informe
Autor del informe original
PP Glasziou
Institución: Bond University,
Belmont Australia

Aspectos Negativos de la Investigación Apresurada en Tiempos de Pandemia
Como consecuencia de la pandemia se observa una vorágine de investigación global, con consecuencias mixtas. En este artículo se mencionan los inconvenientes de la realización de estudios con deficiencias metodológicas. El desperdicio en la investigación que existe no es nuevo, pero se vio exacerbado por la prisa en la investigación inspirada por la pandemia.


Publicación en siicsalud
http://www.siicsalud.com/des/resiiccompleto.php/163745


Comentario
Autor del comentario
Julián Sánchez Viamonte 
Consultor, Universidad Nacional de La Plata, La Plata, Argentina


Los tiempos han cambiado. Desde la descripción original de los casos de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) en la ciudad China de Wuhan y la alarma subsiguiente a nivel global, con múltiples escenarios descriptos, han pasado poco más de seis meses. Este hecho inédito por sus características ha modificado el panorama de la investigación en general y la de las ciencias de la salud en particular. Las pandemias se caracterizan por aumentos bruscos de los casos de enfermedad, y COVID-19 no ha sido una excepción. Esta pandemia ha mostrado efectos muy positivos, como la rapidez en la secuenciación del genoma del agente etiológico SARS-CoV-2 o la disponibilidad de las primeras pruebas de amplificación genómica para diagnóstico a través de la reacción en
cadena de la polimerasa (en poco más de 30 días desde el inicio). De la mano de ello hemos visto un crecimiento exponencial en la investigación. Desde enero del 2020 al 8 de junio del 2020 se han publicado más de 23 000 artículos relacionados a COVID-19, en diferentes versiones, gran parte de ellos en formatos preliminares. Y ese número lejos de disminuir, se mantiene y continúa en aumento. Por citar un ejemplo a la fecha, únicamente en PubMed se proporciona un acceso a 19857 artículos relevantes1 con más de 1900 publicaciones en la última semana.
Pero, ¿Es todo lo publicado veraz, oportuno y útil? En una editorial escrita por Glasziou y colaboradores2 se mencionan algunos problemas relacionados a la avalancha de investigaciones y su calidad.
Los autores mencionan que la disponibilidad de ensayos clínicos controlados para evaluar las intervenciones farmacológicas y no farmacológicas es heterogénea, con una preocupante falta de ensayos sobre intervenciones no farmacológicas. Para agregar a ello, en los últimos días, dos de las más importantes revistas en ciencias médicas (The Lancet3 y NEJM4) retiraron publicaciones referidas a la terapéutica con cloroquina e hidroxicloroquina, debido que a los autores no se les otorgó acceso a los datos sin procesar y no han podido validar las fuentes de los datos primarios. Para el caso de los artículos en versión de preimpresión es incluso más preocupante, dado que son artículos que no han sido revisado por pares (uno de los estándares para las publicaciones científicas de mayor calidad), varios de los cuales han sido retirados también por falta de evidencia e incluso, fraudulencia.5
El otro punto crítico que mencionan los autores es la duplicación de trabajos. Si bien algunas réplicas de estudios pueden ser importantes, la mayoría redunda en una mala asignación de recursos. Como ejemplo se cita la dispersión de trabajos acerca de la utilidad de la hidroxicloroquina o la cantidad de revisiones sistemáticas que evalúan las máscaras faciales. Una respuesta invaluable sería la creación de un portal centralizado y accesible de toda la investigación y síntesis en curso.
Ahora ¿Estamos aplicando los resultados de las investigaciones? Acompañados por el desarrollo de la pandemia, y con el contexto de incertidumbre generalizada, los jefes políticos de los diferentes gobiernos han incorporado a sus equipos investigadores y científicos para apoyar la toma de sus decisiones. Este punto no es novedoso en sí mismo, lo novedoso es el alcance y repercusión que ha alcanzado. Los investigadores han cobrado protagonismo, incluso marcando decisiones con los hallazgos de las investigaciones, que se han opuesto enfáticamente a lo planteado por grandes líderes mundiales al cambiar el enfoque inicial6,7 Esta situación es un cambio importante a lo que ha sucedido con anterioridad, sobre todo por su velocidad de instauración. El escenario de incorporar evidencias de los resultados de las investigaciones es muy dinámico, y representa un gran desafío. Con información que hoy puede ser de utilidad y en poco tiempo dejar de serlo. Los países de medianos8 y bajos recursos,9 no han quedado al margen de este enfoque de incorporación de evaluadores y científicos para apoyar a la toma de decisiones. Aunque con un alcance heterogéneo entre los países, las iniciativas de gobierno abierto,10 y ofrecer datos abiertos, junto con herramientas digitales para permitir la participación pública con transparencia de los datos, es un valor muy apreciado.
Para tomar decisiones, ¿Todos los resultados sirven? No se deberían utilizar resultados de investigaciones que no respeten estándares mínimos de calidad internacionalmente desarrollados y aceptados.11 En esto punto se puede realizar una analogía al concepto informático de “basura entra, basura sale”.12 El insumo para tomar decisiones debe ser de buena calidad y de trasparencia, son requisitos. Nos encontramos ante un escenario que plantea un esfuerzo muy importante de todos los actores involucrados. Tenemos el desafío de construir y afianzar lo alcanzado.
Referencias: 1.Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/research/coronavirus/. Fecha de consulta: 08-06-2020 2.Glasziou P. A deluge of poor quality research is sabotaging an effective evidence based response. Disponible en: BMJ 2020; 369: m1847 https://www.bmj.com/content/369/bmj.m1847. Fecha de consulta: 08-06-2020.
3.Mehra MR, Ruschitzka F, Pate AN. Retraction—Hydroxychloroquine or chloroquine with or without a macrolide for treatment of COVID-19: a multinational registry analysis. Disponible en : https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(20)31324-6/fulltext. Fecha de consulta: 08-06-2020.
4.Mehra MR, Desai SS, Kuy SR. Retraction: Cardiovascular Disease, Drug Therapy, and Mortality in Covid-19. N Engl J Med. DOI: 10.1056/NEJMoa2007621. Disponible en :https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMc2021225. Fecha de consulta: 08-06-2020.
5.Ioannidis JPA Coronavirus disease 2019: The harms of exaggerated information and non-evidence-based measures. Eur J Clin Invest. 2020; 50(4): e13222.doi: 10.1111/eci.13222. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7163529/#eci13222-bib-0010. Fecha de consulta: 08-06-2020.
6.Landler M, Castle S. Behind the Virus Report That Jarred the U.S. and the U.K. to Action. Disponible en: https://www.nytimes.com/2020/03/17/world/europe/coronavirus-imperial-college-johnson.html. Fecha de consulta: 08-06-2020.
7.Bergen P. Who's right on schools, Fauci or Trump? Disponible en: https://edition.cnn.com/2020/05/15/opinions/fauci-vs-trump-who-to-trust-bergen/index.html. Fecha de consulta: 08-06-2020.
8.Krubiner C, MadanJ, Kaufman k, Kaufman J.Balancing the COVID-19 Response with Wider Health Needs: Key Decision-Making Considerations for Low- and Middle-Income Countries. Disponible en: https://reliefweb.int/report/world/balancing-covid-19-response-wider-health-needs-key-decision-making-considerations-low. Fecha de consulta: 08-06-2020.
9.Hopman J, Allegranzi B, Mehtar S Managing COVID-19 in Low- and Middle-Income Countries.Disponible en: https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/2763372. Fecha de consulta: 08-06-2020.
10.Collecting Open Government Approaches to COVID-19. Disponible en: https://www.opengovpartnership.org/collecting-open-government-approaches-to-covid-19/. Fecha de consulta: 08-06-2020.
11.Equator network. Disponible en: https://www.equator-network.org/. Fecha de consulta: 08-06-2020.
12.Garbage in, garbage out. Disponible en: https://en.wikipedia.org/wiki/Garbage_in,_garbage_out#:~:text=From%20Wikipedia%2C%20the%20free%20encyclopedia,%2C%20rubbish%20out%20(RIRO). Fecha de consulta: 08-06-2020.

Palabras Clave
pandemia, COVID-19
Especialidades
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Informe
Autor del informe original
AR Rosenberg
Institución: Seattle Children’s Research Institute,
Seattle EE.UU.

Resiliencia durante la Pandemia de la Enfermedad por Coronavirus 2019
Se presentan las reflexiones de una oncóloga pediátrica sobre la resiliencia profesional en el marco de la pandemia por enfermedad por coronavirus.


Publicación en siicsalud
http://www.siicsalud.com/des/resiiccompleto.php/163364


Comentario
Autor del comentario
Isabel Gómez Echeverry(1) y Melisa Etchebehere(2) 
(1)Psicóloga, Centro Psique Terapia Cognitiva
(2)Centro Psique Terapia Cognitiva



Nos referimos al resumen “Cultivando la resiliencia deliberada durante la pandemia de la enfermedad por coronavirus 2019”, realizado sobre la base del artículo publicado por la revista Jama Pediatrics, el 14 de abril de 2020 cuya autora es la Dra. Abby R. Rosenberg. La autora plantea “la enfermedad coronavirus 2019 (COVID-19) está afectando el cuidado de la salud de nuestra comunidad, de una manera sin precedentes”. Preguntándose: ¿qué significa esta pandemia para nuestra resiliencia profesional? En el trabajo se fundamenta la importancia de la resiliencia en el ámbito de la salud, siendo una problemática actual de interés mundial que atañe fundamentalmente a los profesionales y organizaciones quienes se encargan de los pacientes en la pandemia. La autora identifica los recursos de resiliencia individuales, comunitarios
y existenciales de cada profesional, para aprovecharlos en post de su beneficio individual y comunitario. Formula una descripción del concepto de resiliencia, intentando resaltar su implicancia en los momentos críticos y su significado en la era del COVID-19.
Es esclarecedor el modo en que explica y ejemplifica los diferentes recursos que conforman la resiliencia. Por otro lado, la importancia que tiene trabajarla, para que los profesionales, comprendan la función que tiene cultivar la resiliencia para su bienestar individualy comunitario.
Sería interesante al hablar de resiliencia, considerar el síndrome de fatiga por compasión o desgaste, propuesto por Joinson (1992). Este síndrome hace alusión al padecer que sufren los profesionales de la salud al enfrentarse a incidentes críticos, como guerras, pandemias, terremotos, etc. El término ha evolucionado a lo largo de estos años. En este contexto de pandemia, no podemos dejar de preguntarnos si ¿tienen los médicos las herramientas para prevenir este síndrome a lo largo de su formación?, ¿existe algún programa de intervención -o prevención- para asumir este síndrome en momentos de crisis? Según Lynch y Lobo (2012), la fatiga por compasión se define como: “el estado de agotamiento y disfunción biológica, psicológica y social, resultado de la exposición prologada al estrés por compasión y todo lo que ello evoca”.
El síndrome de fatiga por compasión puede llevarnos a tener síntomas físicos: molestias estomacales, dificultades para dormir, trastornos alimentarios; síntomas emocionales: miedo, tristeza, enojo, sensación de impotencia, frustración, sentimientos de culpa, sentimiento de desesperanza; síntomas cognitivos: rumiación, necesidad de control, falta de concentración, dificultad para tomar decisiones; y conductuales: desorganización, insomnio, reducción de la competencia para establecer relaciones empáticas con los pacientes, rechazo para trabajar con determinados tipo de consultantes, aislamiento o evitación del contacto con los otros, bajo interés en el sexo, dificultad para separar el trabajo de su vida personal.
Respecto los síntomas cognitivos, un ejemplo de la rumiación es lo que plantean los profesionales de la salud: “es difícil evitar pensar en aquellos pacientes que evolucionaron mal, sin que vuelvan reiteradamente a nuestros pensamientos”. Otros de los síntomas cognitivos es la necesidad de control, la actividad asistencial es siempre cambiante, esta situación de falta de control y actuación sobre la marcha de su trabajo, está estrechamente vinculada con la experiencia de estrés (Mesa de la Torre et. Al., 2005).
Estos síntomas pueden conducir al deterioro en la relación con los pacientes y colegas, deshumanización de la práctica profesional, pérdida de bienestar psicológico y, en consecuencia, interferir en la calidad de la atención en salud (Klersy et al., 2007). En relación a las emociones, las personas que trabajan con pacientes de la pandemia, desarrollan un alto grado de contacto y sufrimiento con ellos, llegan a identificarse con sus estados emocionalesde miedo, angustia, sentimientos de soledad e incertidumbre. Para ayudar mejor a los pacientes que se encuentran frente a un evento crítico, es necesario ser empáticos, sincronizar con ellos. Aparecen emociones como miedo, frustración, entre otras que suelen estar desreguladas. Dall’Occhio (2018) refiere que es importante hacer un trabajo de reconocimiento de las emociones en el cuerpo para lograr etiquetarlas, e intentar hacer ejercicios para regularlas mejor.
El personal médico realiza un esfuerzo por regular las emociones socialmente aceptadas dentro de este contexto. Muchas veces dejan en segundo plano sus propias emociones, o aquellas que generan el evento crítico, a fin de abocarse de lleno a la necesidad del otro. Greenberg et al, (2012) postula que no expresar auténticamente sus emociones, genera un gran esfuerzo y desgaste emocional.
Acinas (2012) plantea que: “los pacientes que trabajan con personas que sufren deben combatir no sólo el estrés o la insatisfacción normal por el trabajo, sino también los sentimientos y emociones personales, que les produce su trabajo con el sufrimiento”.
La contracara del desgaste que los profesionales sufren a nivel emocional, es la “satisfacción por compasión” y se refiere a la recompensa positiva por cuidar (Smart, et al., 2014).
Nos parece adecuada la propuesta de la autora de fortalecer la resiliencia con la práctica. Por tal motivo, sería importante incorporar programas de prevención para el “síndrome de desgaste por empatía”, otorgándole la relevancia que merece. Son muy pocos los estudios y programas realizados a la fecha.
El objetivo del programa ofrecido consiste en ayudarles a que encuentren un equilibrio entre su profesión y los recursos al llegar a casa.
Es importante humanizar y desmitificar el trabajo de los profesionales de la salud. Al estrés habitual, se le suma el estrés laboral, y el estrés por emergencia. Esto los hace más vulnerables. Basándonos en las necesidades que la autora propone, formulamos el siguiente programa para acrecentar la resiliencia: - Psicoeducación: informar y capacitar sobre el síndrome -sintomatología, señales de alarma- y el modo de prevenirlo. Aportar herramientas emocionales para fortalecer y cuidarse frente a las pérdidas y situaciones de dolor y sufrimiento; psicoeducar en los conceptos de empatía y compasión.
-Trabajar en habilidades sociales: comunicación asertiva, solución de conflictos, uso del humor, trabajo en equipo.
-Entrenamiento en mindfulness: manejo del estrés. Implementar la importancia de practicar mindfulness con el fin de entrenar a los médicos en la atención presente en cada uno de sus espacios. Diferenciar su espacio laboral, del personal. Regular las emociones. Identificar recursos para fortalecer la resiliencia. Trabajar la compasión y el agradecimiento. Desarrollar habilidades metacognitivas, utilizando el observador imparcial que les permita encontrar una respuesta coherente que les de tranquilidad y calma frente a la adversidad.
- Actividades recreativas y lúdicas: hacer ejercicio en casa adaptado a la situación (con clases online), leer, bailar, jugar con los chicos. Trabajar sobre objetivos a corto y largo plazo.
- Contención familiar o social: mediante la técnica de ventilación, que puedan conversar de modo general, con el fin de contenerse, regular sus emociones, y ser comprendido por el otro, logrando continuar con la rutina diaria.
- Intercambio entre colegas con el objetivo de aliviar la carga emocional, intercambio de opiniones frente a casos difíciles, buscar el apoyo interdisciplinario. Con técnicas de defusing y de biefring creadas por Mitchell a finales de los años 70, son estrategiasde apoyo psicológico utilizadas para paliar y prevenir las consecuencias psicológicas de los incidentes críticos. El objetivo es proveer apoyo y compañerismo a los más afectados por el incidente.
-Importancia de los valores en el manejo del estrés: es tranquilizador saber qué valor nos va a dirigir y fortalecer en situaciones estresantes. Siendo éste fuente de energía para activar en cualquier momento (Dall’Occhio, 2018). Reconocer los valores, nos lleva a proponernos nuevos objetivos. Frente a un incidente crítico, resulta necesario plantearnos nuevas metas a corto y largo plazo.
Para concluir, cultivar resiliencia puede conducir a la mejoría en la salud mental, a profesionales más productivos, repercutiendo en una mejor salud para los pacientes.
En las instituciones de salud, es importante generar programas de prevención y diagnóstico temprano, donde se prepare anticipadamente a los profesionales con técnicas y estrategias para fortalecer la resiliencia individual, comunitaria y existencial.
Entrenarlos anticipadamente, así frente a un incidente crítico, les permitiría contar con losrecursos necesarios para cuidarse. Para lograr encontrar un espacio físico como temporal que permita la expresión genuina de las emociones.
Esfundamental realizar programas donde se brinde apoyo de regulación emocional, a fin de lograr una cultura sanitaria donde su lema sea: “cuidarse para cuidar”.
Copyright © SIIC, 2020 Bibliografía
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Palabras Clave
Especialidades
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