Conceptos Categóricos

Estamos trabajando en un nuevo diseño de esta página para su:

✔ pronto acceso al contenido;

✔ visión ágil y moderna;

✔ sencilla navegación por ella.

Agradeceremos sus comentarios por
Mensajes a SIIC.
Artículo
Autor del artículo original
LA Castellucci
Columnista Experto de SIIC
Institución:
Ottawa Canadá

Resultados del Tratamiento del Tromboembolismo Venoso Agudo
No se observaron diferencias estadísticamente significativas en los resultados de eficacia y seguridad entre la mayoría de las estrategias de tratamiento del tromboembolismo venoso agudo cuando se las comparó con la combinación de heparina de bajo peso molecular y antagonistas de la vitamina K. Sin embargo, la combinación de heparina no fraccionada y estos antagonistas parece ser menos eficaz; el uso de rivaroxabán o apixabán se asoció con menor riesgo de hemorragia.



Publicación en siicsalud
Artículos originales > Expertos de Iberoamérica >
">http://www.siicsalud.com/des/resiiccompleto.php/145774

Comentario
Autor del comentario
Gabriel Ignacio Aranalde
Médico, Emergentólogo y Nefrólogo, Jefe de internación de Clínica Médica. Jefe de guardia de Clínica Médica, Hospital de Emergencias Dr. Clemente Álvarez, Rosario, Argentina


El tromboembolismo venoso (TEV) representa una entidad clínica constituida por dos formas de presentación: la trombosis venosa profunda (TVP) y el embolismo pulmonar (EP). La TVP representa los dos tercios de los casos de TEV, y el EP, el tercio restante. La incidencia de TEV, objetivamente diagnosticado, en pacientes internados en grandes centros de salud es de entre 0.27% y 0.40%. La evolución natural del EP no tratado asciende hasta el 25%.
El tratamiento del TEV es la terapia anticoagulante, la que demostró ser eficaz no solo para tratar dicha entidad sino también para disminuir el riesgo de recidiva y mortalidad asociada con el TEV recurrente. Al día de hoy se dispone de una amplia variedad de modalidades anticoagulantes, entre los que figuran los activadores de la antitrombina III, constituidos por la heparina no fraccionada (HNF), la heparina de bajo peso molecular (HBPM) y el fondaparinux; los inhibidores directos del factor X activado como el rivaroxabán, el apixabán y el edoxabán; los inhibidores directos de la trombina como el dabigatrán y los inhibidores de los factores dependientes de la vitamina K, tales como el acenocumarol y la warfarina. El tratamiento inicial tradicional del TEV consiste en la administración de anticoagulantes parenterales (activadores selectivos de la antitrombina III) y sustitución progresiva por los antagonistas de la vitamina K por vía oral. La duración de la terapia parenteral continúa hasta lograr que el valor de la razón internacional normatizada se encuentre por encima de 2.0, al menos, durante 24 horas. La utilización de los antagonistas de la vitamina K poseen, entre otros, el inconveniente de su frecuente monitorización en función del tiempo. Actualmente se dispone de otras modalidades terapéuticas que subsanan esta desventaja, entre las que figuran los inhibidores directos del factor X activado e inhibidores directos de la trombina.
Sobre la base de la amplia variedad de estudios existentes que evaluaron la eficacia y seguridad de los anticoagulantes orales con terapia anticoagulante oral previa y sin ella, se efectuó un metaanálisis que analizó los resultados del tratamiento del TEV agudo respecto de la recurrencia y el riesgo de sangrado. En el trabajo se realizó una búsqueda sistemática de la literatura utilizando Medline, Embase y trabajos de medicina basados en la evidencia (MBE). De los 1197 trabajos revisados (610 en Medline, 470 en Embase y 117 de MBE) solo 45 artículos, que incluyeron 44 989 pacientes, fueron seleccionados. Se compararon ocho regímenes terapéuticos entre sí: 1) HNF más antagonistas de la vitamina K (7133 pacientes), 2) HBPM más antagonistas de la vitamina K (20 246 pacientes), 3) fondaparinux más antagonistas de la vitamina K (2201 pacientes), 4) HBPM más dabigatrán (2553 pacientes), 5) HBPM más edoxabán (4118 pacientes), 6) rivaroxabán solo (4150 pacientes), 7) apixabán solo (2691 pacientes) y 8) HBPM sola (1897 pacientes).
Tomando como referencia la terapéutica HBPM más antagonistas de la vitamina K, todas las demás modalidades (a excepción de la combinación HNF más antagonistas de la vitamina K) estuvieron asociadas con una menor tasa de eventos de TEV recurrente. La asociación de HNF más antagonistas de la vitamina K respecto de la combinación HBPM más antagonistas de la vitamina K mostró un incremento de la tasa de recurrencia de TEV. Cuando la asociación HNF más antagonistas de la vitamina K fue utilizada como referencia, la combinación HBPM más antagonistas de la vitamina K y la HBPM sola estuvieron asociados con una disminución de los eventos recurrentes de TEV. La comparación de las demás modalidades anticoagulantes no mostró diferencias significativas en la tasa de TEV recurrente. La combinación HBPM más edoxabán y la opción apixabán solo mostraron altas probabilidades de ser las mejores terapias de todas las analizadas.
Respecto del riesgo de sangrado se demostró que tanto el rivaroxabán como el apixabán presentaban menor riesgo al ser comparados con la asociación HBPM más antagonistas de la vitamina K. El resto de los esquemas terapéuticos tuvieron el mismo riesgo de sangrado que la combinación HBPM más antagonistas de la vitamina K. La monoterapia con apixaban mostró la probabilidad más alta de ser la terapia menos riesgosa entre todas las modalidades evaluadas.
En conclusión, todas las modalidades anticoagulantes, a excepción de la asociación HNF más antagonistas de la vitamina K, no mostraron diferencias con significación estadística comparadas con la terapia HBPM más antagonistas de la vitamina K respecto de su eficacia y seguridad. Sin embargo, la anticoagulación con HNF es particularmente útil en pacientes con insuficiencia renal grave y en aquellos con embolismo pulmonar submasivo o masivo candidatos a trombectomía o trombólisis.

Copyright © SIIC, 2017
Palabras Clave
resultados, tromboembolismo venoso agudo, revisión sistemática, metanálisis
Especialidades
rarrowsm.gif C.gif MI.gif
flecha_roja.gif CI.gif E.gif He.gif
Artículo
Autor del artículo original
H Martins
Columnista Experto de SIIC
Institución:
Coimbra Portugal

Repercusión de la Hiperglucemia y su Variabilidad en el Pronóstico del Síndrome Coronario Agudo
La hiperglucemia inicial representa un factor asociado con mayor mortalidad por todas las causas en sujetos con síndrome coronario agudo; se destaca especialmente a la variabilidad de la glucemia como un marcador de mal pronóstico.



Publicación en siicsalud
Artículos originales > Expertos de Iberoamérica >
">http://www.siicsalud.com/des/resiiccompleto.php/145780

Comentario
Autor del comentario
Darío Armando Gómez
Médico Cardiólogo, Servicios Cardiovasculares, ?Ministerio de Salud Pública del Chaco, Chaco, Argentina


El artículo muestra que los pacientes con hiperglucemia, ingresados con síndromes coronarios agudos, tienen una tasa de mortalidad más elevada (23.3%), con respecto a los pacientes que no presentaban hiperglucemia (11.2%).
El primer aspecto a considerar es la alta prevalencia de los pacientes a quienes se diagnosticó diabetes: 43.1%, en el cuarto cuartilo en que fueron separadas las muestras (> 180 mg/dl), y un porcentaje importante ignoraba que padecía diabetes.
Por lo tanto es imprescindible controlar mejor los niveles de glucemia en la población general (prevención primaria); y asimismo, durante la internación, es obligatorio la realización de pruebas de laboratorio tendientes a determinar los niveles de glucemia, basales y posprandiales, para detectar hiperglucemias, que a la luz del artículo, constituye un factor predictivo independiente de mortalidad en estos casos.
Por otra parte, el estudio, destaca la variabilidad glucémica como un marcador de mal pronóstico; ya que los pacientes que presentaron mayores variaciones entre la glucemia al ingreso y el valor basal en ayunas durante la internación mostraron una peor evolución clínica. Esta circunstancia fue atribuida a que el cambio brusco en los valores de glucemia desencadena un estrés oxidativo responsable del empeoramiento de las enfermedades cardiovasculares.
No existe ninguna duda que la diabetes, potencia y empeora los pronósticos de cualquier patología cardiovascular, incluyendo los síndromes coronarios agudos. Cabe dilucidar si la hiperglucemia en sí, en un paciente no diabético, es causa directa de mayor mortalidad o un marcador de agravamiento de la enfermedad.
Por lo tanto, es necesario llevar a cabo mayores investigaciones para confirmar estas conclusiones, en estudios que analicen universos más grandes. La muestra de este estudio fue de 2043 pacientes. Asimismo, se requieren estudios prospectivos y en más de un centro asistencial.
No obstante, el presente estudio muestra que la hiperglucemia y la variabilidad de sus valores durante la internación empeoran la evolución y el pronóstico de los pacientes con síndrome coronario agudo.
Por lo tanto, es recomendable controlar los niveles de glucemia, monitorizar correctamente sus valores y evitar las variaciones pronunciadas y rápidas durante las internaciones de pacientes con síndromes coronarios agudos.

Copyright © SIIC, 2017
Palabras Clave
síndrome coronario agudo, alteración del metabolismo de la glucosa, variación de la glucemia, hiperglucemia por estrés
Especialidades
rarrowsm.gif C.gif CI.gif
flecha_roja.gif DB.gif EM.gif MI.gif
Artículo
Autor del artículo original
BT Nguyen
Columnista Experto de SIIC
Institución:
Atlanta EE.UU.

Relación entre el Consumo en Restaurantes de Comidas Rápidas y de Servicio Completo y el Ingreso de Energía y Nutrientes en Adultos
El consumo en restaurantes de comidas rápidas y de servicio completo se asoció con mayor ingreso energético total diario e indicadores dietarios más pobres.



Publicación en siicsalud
Artículos originales > Expertos de Iberoamérica >
">http://www.siicsalud.com/des/resiiccompleto.php/146045

Comentario
Autor del comentario
Claudia Borges Alonso
Médica especialista en Endocrinología y Metabolismo, Mediglobal, Guayaquil, Ecuador


El artículo de los doctores Nguyen y Powelda, da a conocer una amplia recopilación de datos alimentarios obtenidos de la encuesta NHANES (NationalHealth and Nutrition Examination Survey) 2003-2010. El objetivo de la investigación fue examinar la relación existente entre el consumo de comida rápida y en restaurantes de servicio completo y el ingreso de energía y nutrientes en adultos entre 20 y 64 años en los Estados Unidos, considerando que aumentan el consumo energético total, así como la incorporación excesiva de otras sustancias nocivas para el organismo como las grasas saturadas, azúcar y sal y que, en los últimos 30 años ha aumentado hasta 24% del total de energía consumida diariamente en este grupo de edad.
Los resultados de la presente investigación ponen de manifiesto las diferencias en el consumo de comida rápida según grupos de edad y sexo; se encontró que los hombres jóvenes consumen más grasas saturadas y cantidad total de alimentos que las mujeres y adultos mayores. Es de señalar las diferencias encontradas en el consumo de comida rápida según la etnia, donde las personas de raza negra mostraron un aumento del ingreso energético total, de grasas saturadas y de sodio, en comparación con hispanos y blancos, independientemente de la edad. Las personas con ingresos altos consumieron menos sodio, y los adultos mayores tuvieron un menor ingreso energético adicional, en comparación con los de ingresos medios.
Por otra parte, el trabajo muestra el hecho de que aquellos que consumieron alimentos en restaurantes de servicio completo tuvieron un incremento de un 10% en la ingesta calórica diaria. Este último con cifras de 205.21 kcal diarias adicionales en comparación con 194.49 kcal consumidas en restaurantes de comida rápida. Los datos ofrecidos llaman la atención en cuanto a los grupos susceptibles de consumir alimentos menos saludables, que serían las poblaciones donde cabría realizar campañas de salud para orientar sobre estilos de vida saludables.
Cabe señalar en este contexto que los adultos no reducen la ingesta calórica fuera de los restaurantes para compensar el exceso consumido. Esta situación alerta sobre la necesidad de que se establezcan políticas gubernamentales encaminadas a la reducción de factores de riesgo que se presentan a gran escala en las poblaciones y que se originan en el consumo excesivo de comida rápida, exponiendo a un gran porcentaje de la población a padecer obesidad, diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial, resistencia a la insulina y enfermedad cardiovascular.


Copyright © SIIC, 2017
Palabras Clave
comida rápida, restaurante de servicio completo, comida fuera de casa, ingreso energético, obesidad
Especialidades
rarrowsm.gif EM.gif Ep.gif
flecha_roja.gif MF.gif MI.gif Nu.gif SP.gif
Artículo
Autor del artículo original
BT Nguyen
Columnista Experto de SIIC
Institución:
Atlanta EE.UU.

Relación entre el Consumo en Restaurantes de Comidas Rápidas y de Servicio Completo y el Ingreso de Energía y Nutrientes en Adultos
El consumo en restaurantes de comidas rápidas y de servicio completo se asoció con mayor ingreso energético total diario e indicadores dietarios más pobres.



Publicación en siicsalud
Artículos originales > Expertos de Iberoamérica >
">http://www.siicsalud.com/des/resiiccompleto.php/146045

Comentario
Autor del comentario
Vanina Soledad Farías
Médica especialista en Endocrinología y Medicina Interna, Instituto de Diagnóstico e Investigaciones Metabólicas, Ciudad de Buenos Aires, Argentina


Según la Organización Mundial de la Salud, la obesidad y el sobrepeso se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud, y son factores de riesgo para numerosas enfermedades crónicas, entre las que se incluyen diabetes, enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular y algunos tipos de cáncer. Los costos relacionados con esta enfermedad están en aumento, y su prevalencia también se ha ido incrementando a lo largo del tiempo. Los Estados Unidos son una de las naciones con más obesidad a escala mundial, con una prevalencia de 35.5% en hombres adultos y 35.8% en mujeres adultas en 2009-2010.
En paralelo al crecimiento de la epidemia de obesidad, existe una tendencia al aumento del consumo total de energía proveniente de alimentos fuera del hogar (AFH). En varios estudios se encontró una asociación entre el consumo de AFH, mayor ingreso energético total y peor ingreso de nutrientes en los adultos.
Los autores realizaron este estudio para examinar la relación entre el consumo de comidas rápidas y en restaurantes de servicio completo y analizar el ingreso de energía y nutrientes en adultos entre 20 y 64 años en los Estados Unidos.
La muestra provino de datos alimentarios de la encuesta NHANES (National Health and Nutrition Examination Survey) durante el período 2003-2010. La investigación se enfocó en los efectos del consumo en restaurantes sobre el consumo energético total y otros elementos cuya incorporación excesiva podría ser perjudicial para la salud, como grasas saturadas, sal y azúcar. Los autores examinaron los efectos diferenciales del consumo en restaurantes por sexo, etnia e ingresos económicos y las diferencias raciales y socioeconómicas por grupo etario y sexo.
La muestra total incluyó 12 528 encuestados, que completaron recordatorios de 24 horas de dos días en la NHANES desde 2003-2004 a 2009-2010. Se interrogó a los encuestados respecto de la procedencia de cada alimento y bebida (comercio, restaurante de comidas rápidas, restaurante de servicio completo, etcétera), los AFH también incluyeron todos los ítems de comida y bebida consumidos fuera del hogar, no provenientes de restaurantes de comidas rápidas o de servicio completo. En los análisis además se contempló si los alimentos y bebidas se consumieron en un día de semana o de fin de semana.
En relación con los resultados del estudio, se puso de manifiesto que en el día 1, un 35% de la muestra consumía comidas rápidas, 28% informó comer en restaurantes de servicio completo, y un 61% ingirió AFH, pero no en restaurantes. En promedio, hubo un incremento neto en el ingreso energético diario total de alrededor 200 kcal (el ingreso energético adicional fue de 194.49 kcal en restaurantes de comidas rápidas y de 205.21 kcal en los de servicio completo). Estas kcal adicionales provenientes del consumo en restaurantes fueron equivalentes a aproximadamente 10% del ingreso energético diario total, y se correspondió con mayores ingresos de azúcar, grasas saturadas y sodio.
El análisis de los datos obtenidos, mostró que los efectos del consumo en restaurantes de comida rápida fueron significativamente mayores entre los jóvenes, en comparación con los adultos de mayor edad, los cuales también consumieron mayor cantidad de grasas saturadas, también fue mayor en los hombres en comparación con las mujeres. No se observaron diferencias estadísticamente significativas por edad o sexo en los efectos del consumo en restaurantes de servicio completo, excepto por el efecto del consumo de azúcar, que fue mayor en los jóvenes frente a los adultos de mayor edad.
Se encontraron varias diferencias significativas en subpoblaciones por raza/etnia e ingresos económicos en restaurantes de comidas rápidas, siendo mayor el ingreso enérgetico adicional en personas de raza negra con mayor consumo adicional de grasas saturadas y sodio. Por otra parte, el consumo de comidas rápidas se asoció con menos kcal adicionales y menor consumo de azúcar y sodio en adultos de ingresos económicos altos en comparación con los de ingresos medios. No se observaron diferencias significativas en el efecto del consumo en restaurantes de servicio completo por raza/etnia o ingresos económicos, con la excepción de diferencias en el consumo de azúcar por raza/etnia.
En otro orden, el consumo de comidas rápidas como snacks se asoció con el mayor consumo energético adicional, seguido por la ingesta de comida rápida en la cena y en el almuerzo. El consumo de comidas rápidas en el desayuno se asoció con el menor ingreso energético adicional. En cuanto a la ingesta en restaurantes de servicio completo, los snacks se asociaron con el mayor ingreso energético adicional seguido por el consumo en la cena, desayuno y almuerzo. El consumo de alimentos como snacks en restaurantes se asoció particularmente con alto ingreso energético (260.99 kcal y 234.20 kcal, respectivamente).
En síntesis, los resultados de este estudio muestran que el consumo de alimentos en restaurantes de comidas rápidas o de servicio completo se asocia con incremento significativo de la ingesta de energía, azúcar, grasas saturadas y sodio en los adultos. Además, el consumo de comidas rápidas se asoció con diferencias de consumo entre grupos raciales y de ingresos económicos por sexo y edad, siendo mayor el ingreso enérgetico adicional en adultos de bajos ingresos económicos y de raza negra. En el subgrupo por sexo, los hombres de ingresos económicos medios y las mujeres de bajos ingresos fueron los dos grupos con el mayor ingreso energético adicional asociado con las comidas rápidas.
Por otra parte, las pruebas sugieren que los adultos no reducen en forma suficiente el consumo fuera de los restaurantes para compensar el ingreso energético adicional consumido en restaurantes.
Por lo tanto, existe creciente interés por políticas sobre AFH para reducir los factores relacionados con la epidemia de obesidad, incluyendo prohibiciones en la apertura de nuevos restaurantes de comidas rápidas, aumento de los costos relativos de las compras en comidas de restaurantes y la inclusión de las calorías en los menús en cadenas de restaurantes.

Copyright © SIIC, 2017
Palabras Clave
comida rápida, restaurante de servicio completo, comida fuera de casa, ingreso energético, obesidad
Especialidades
rarrowsm.gif EM.gif Ep.gif
flecha_roja.gif MF.gif MI.gif Nu.gif SP.gif
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18
ua40317