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CONSECUENCIAS SANITARIAS DE LA ACTIVIDAD MINERA EN RANCAS, PERÚ 
Rancas, Perú
A su paso por la localidad de Rancas, en plena celebración de la Feria Agropecuaria, el comité directivo de SIIC y su Fundación tuvo la ocasión de entrevistar al Dr. Barrio Echaryantas, médico suplente del Centro de Salud de Rancas. Comienza diciendo el Dr. Barrio que la historia del departamento de Pasco, donde está emplazada la localidad de San Antonio de Rancas, está estrechamente vinculada a la explotación continuada de los recursos mineros no renovables: "Las patologías sanitarias más graves de nuestra región se derivan sin duda de la acción minera". Sin embargo, "esta problemática siempre pasa desapercibida debido al eclipse que ejerce con frecuencia lo más sintomático de los países de América del Sur: la pobreza". Declara el entrevistado que ciertos estudios han demostrado que la persistente presencia de minerales pesados en los recursos hídricos regionales y la contaminación del aire producida por los relaves y desmontes al aire libre tienen una incidencia nefasta en la salud poblacional, pues intoxican el organismo provocando una sintomatología inequívoca: disfunción de la memoria, fiebre, convulsiones. Y con mayor grado de gravedad, también afirma que de cara a las gestantes, "estos minerales tienen un efecto taratógeno inmediato, es decir, comportan malformaciones congénitas o un subdesarrollo del sistema nervioso central del bebé".
EN GUERRA SILENCIOSA CONTRA EL MAL DE PLOMO EN SANGRE 
Rancas, Perú
San Antonio de Rancas, capital del distrito peruano de Simón Bolívar (Departamento de Pasco), es una localidad de unos 200 habitantes ubicada a 4.338 metros sobre el nivel del mar sobre la vertiente oriental de la Cordillera de los Andes. El pasado 13 de junio, día de la fiesta patronal de Rancas, los representantes de SIIC pasaron por esta localidad para entrevistarse con el Teniente Alcalde Distrital, el Lic. Hugo Sosa. Cuenta el Lic. Sosa que Rancas convive con una realidad de lustros de hambre y contaminación por cobre cuyo origen se remonta a un episodio histórico ocurrido el 2 de mayo de 1962 en Huaiyacancha, cuando los campesinos de la localidad decidieron invadir sus propios campos expropiados años antes por la empresa estadounidense Cerro de Pasco Corporation para ser destinados a la explotación minera. Esta refriega encarnizada, que se saldó con la vida de tres personas, motivó durante la presidencia de Alvarado una reforma agraria sin precedentes y acabó convirtiéndose en el hilo conductor del ciclo novelesco La Balada o La Guerra Silenciosa de Manuel Scorza, máximo representante literario del neoindigenismo peruano. En la actualidad, esa guerra sobre la que Scorza escribió pareciera seguir todavía silenciosa: "En ninguna parte del mundo existe un tajo abierto de 100 hectáreas en medio de la ciudad para sacar mineral", comenta el Lic. Sosa. Como ejemplo adicional, el entrevistado afirma que el Gobierno Regional, con el apoyo del Centro Nacional de Salud Ocupacional y Protección del Ambiente para la Salud (CENSOPAS), ha realizado recientemente un estudio donde se revelan datos alarmantes sobre el contenido de plomo en sangre en niños. Es por ello que, a la luz de estos estudios, termina concluyendo que en materia de salud, "con apoyo externo como el de ustedes, todavía podemos hacer que la información de la que disponemos sea más válida y podamos difundirla internacionalmente".
A VECES NO SE TRATA SOLAMENTE DE TENER ACCESO A LA INFORMACIÓN, SINO TAMBIEN PRODUCIRLA. 
Huancavelica, Perú
En la ciudad de Huancavelica, los profesores Rafael Bernal Castro y Rosa María Hermitte tuvieron ocasión de entrevistarse con el Dr. Juan Gómez Límaco, Director del Hospital Departamental de Huancavelica, luego de la reunión mantenida con los doctores Freddy Fernando Rodríguez Canales, Director de Salud Regional de Huancavelica, y Miguel Ángel de la Vega, Jefe de la Unidad de Capacitación de la Subgerencia de Salud Regional de este mismo departamento. El Dr. Gómez Límaco asegura que este Hospital, construido en los años 60 en el barrio de Yananaco, "ya cumplió su ciclo": "nos damos cuenta de que la necesidad de servicios sanitarios de la población ha cambiado con el tiempo"; es por ello que se está buscando incorporar nuevas especialidades al actual hospital y recategorizar los demás centros asistenciales. En su opinión, la globalización actúa como principal factor explicativo del cambio de las problemáticas sanitarias, pues posibilita que tanto buenos como malos hábitos de vida penetren "en estas poblaciones". En este nuevo contexto sanitario parece inevitable que los profesionales de la salud requieran de un conocimiento científico actualizado que pueda ser de concreta aplicación en sus nuevos casos clínicos. En referencia a esto el Dr. Gómez Límaco puntualiza: "A veces no se trata solamente de poder tener acceso a la información, sino también de producirla; (…) Vienen de Lima a generar esa nueva información cuando nosotros ya estamos en condiciones de hacerlo".
LA ASISTENCIA INSTITUCIONAL EN LOS PARTOS COMO MEDIDA PARA REDUCIR LA MORTALIDAD MATERNA 
Santa Inés, Perú
Las ciudades de Pisco, Huancavelica y Ayacucho están dispuestas geográficamente en triángulo. En el medio de éste, se encuentra el pueblo de Santa Inés (4700 msnm), la puerta que abre la Ruta de los Espejos, una seguidilla de lagunas altiplánicas de entre las que se destacan por su belleza Choclococha, de la que se cuenta en alguna leyenda que oculta bajo sus aguas una ciudadela, y Orcococha. De camino a Huancavelica, los profesores R. Bernal y R.M. Hermitte hicieron un alto en el Puesto de Salud de Santa Inés, a cuyo cargo está la enfermera y técnica Magda Huamán Cudo, quien afirma tener su actual profesión gracias a su padre, "(él) era chófer de hospital. De verlo acabó naciéndome esta profesión". Según comenta la enfermera, desde que se terminó en la región el Programa Tambo Ccaracocha para resolver el problema de la falta de agua en el Valle de Ica, gran parte de la población de Santa Inés emigró hacia las ciudades de Huancayo, Ica o Ayacucho en busca de trabajo. Esto generó un descenso poblacional sin precedentes, por lo que en la actualidad Sta. Inés pasó a tener de 462 a 186 habitantes censados. En referencia a las patologías predominantes de la zona, la enfermera Huamán alude fundamentalmente a las infecciones respiratorias como el principal mal a tratar. No obstante, en su opinión, comienza a haber una llamada de atención sobre otras afecciones acuciantes: "Ahorita en el Perú, por orden de prioridad, disminuir la mortalidad materna, tratar la desnutrición y abordar cuestiones de saneamiento ambiental son nuestros principales objetivos sanitarios." Respecto a esta primera prioridad nacional, la enfermera manifiesta que por fortuna en Santa Inés ha comenzado a generarse una toma de conciencia en la comunidad y "ya casi todos los partos son asistidos institucionalmente en los hospitales de referencia de la zona, como Pilpichaca o Huancavelica." Además en esta aldea, al contrario de lo que sucede en otras regiones del Perú donde por tradición se acostumbra a atender partos verticales por voluntad materna, ya muchas de las parturientas solicitan expresamente el parto en camilla y rara es la vez que se practica el manteo.
COMO EJERCER LA MEDICINA EN EL INTERIOR 
Catamarca, Argentina
La primera parada del Programa Actualización Científica sin Exclusiones en América del Sur (ACisEAS) se había previsto iniciar en Fiambalá, antesala del cruce de la Cordillera de los Andes por el Paso de San Francisco. Sin embargo, al llegar al kilómetro 62 de la ruta Nacional 60 de la Argentina nos encontramos con el Centro de Salud de la localidad de Casa de Piedra, Departamento de la Paz de la Provincia de Catamarca. Allí resolvimos anticipar el comienzo de ACisERAS luego de intercambiar algunas impresiones con el Dr. Claudio Oscar Barrionuevo, joven médico egresado de la Universidad Nacional de Córdoba, director del hospital de la pequeña población catamarqueña.
"EN NUESTRO HOSPITAL SOLO TENEMOS MÉDICOS GENERALES, NO TENEMOS MÉDICOS ESPECIALISTAS." 
Ayacucho, Perú
En la vertiente oriental de la Cordillera de los Andes y a una altitud de 2.746 msnm se encuentra Ayacucho, la ciudad de las treinta iglesias, capital del Departamento peruano homónimo. Muy cerca de ella, a unos 35 km de distancia, se levanta la pintoresca Quinua, lugar donde se firmó la Capitulación de Ayacucho de 1824, acto que selló la libertad de toda Hispanoamérica. A su paso por la capital departamental, el consejo directivo de la Fundación SIIC, integrado por los profesores Rafael Bernal Castro y Rosa María Hermitte, tuvo el agrado de entrevistarse con el Ingeniero Johnny Óscar Angulo Ríos, Gerente General de la Región de Ayacucho quien dio comienzo a la reunión refiriéndose al pasado histórico de su región: "[ésta] fue una región muy castigada por la violencia", afirma el Ing. Angulo; "nuestra guerra civil interna postró a la región durante muchos años (…) pero afortunadamente [Ayacucho] sabe levantarse de sus dolores, de sus penas y cuenta con grandes potenciales que evocan el espíritu ancestral de la antigua civilización guari (…) espíritu que ha servido para establecer logros importantes para la población por medio del diálogo con el Gobierno Central (…) y esa es una línea de acción a seguir". El Gerente Regional aludió con esto a la comitiva de miles de ayacuchanos que en 2007 iniciaron una marcha a pie desde sus provincias de residencia hasta Lima con la intención de llamar la atención del gobierno central sobre los principales problemas que aquejaban la región. A esta marcha, que tuvo que volver a repetirse al año siguiente ante la falta de respuesta gubernamental, se la denominó popularmente "la marcha de los guaris (o waris)". En materia de salud pública, el Ing. Angulo considera a Ayacucho como una de las piedras fundamentales del departamento, "El Hospital Regional de Ayacucho, que ya cuenta con más de 40 años de vida institucional al servicio de la comunidad ayacuchana, fue construido para dar cobertura a una población de 40 mil habitantes; hoy atiende a toda una región que supera los seiscientos mil habitantes". Esta sobredemanda genera indudablemente una situación deficitaria de recursos humanos: "sólo tenemos médicos generales; no tenemos especialistas". En el audio que complementa esta nota, y que sigue a continuación, el Gerente Regional expuso las razones que, a su criterio, han generado esta particular situación.
LA IMPORTANCIA DE LAS COMPETENCIAS OBSTÉTRICAS Y PARASITOLÓGICAS EN UN PUEBLO ALTOANDINO 
Pilpichaca, Perú
Se llega al municipio de Pilpichaca, la capital de la alpaca, pasando el puesto de control de Rumichaca, por una carretera estrecha y de pronunciado ascenso que conduce a las alturas de Huaytará, Departamento de Huancavelica. En esta ciudad altoandina de casi 1500 habitantes, los licenciados Yesica Rosemely, obstetra, y Julio César Ecos, biólogo, recibieron en el centro de salud provisional a los profesores Rafael Bernal Castro y Rosa María Hermitte; el terremoto de Pisco de agosto de 2007 también afectó estas tierras destruyendo su antiguo centro de salud. Hoy, y hasta que se termine de construir el nuevo, "estamos tratando de dar todo lo que podemos en las condiciones en las que estamos", afirma el Lic. Ecos. El encuentro se focalizó entorno a dos ejes temáticos: la necesaria adquisición de competencias interculturales como medio para dar un mejor servicio obstétrico y la importancia de poner la parasitología al servicio de la salud pública. La principal afección con la que se enfrenta la Lic. Rosemely es la hemorragia posparto. Según comenta, las mujeres de esta región siguen muy aferradas a su cultura tradicional, de modo que todavía, ante partos inminentes, prefieren acudir primero a las parteras de la comunidad antes que a los centros de salud. No obstante, "estamos acostumbrando a nuestra población a que se hagan atender en el centro para aumentar nuestra tasa de partos institucionales", comenta la licenciada. Los resultados de esta iniciativa se han mostrado positivamente, al punto de haber conseguido reducir el índice de mortalidad materna por hemorragias postparto. La Licenciada afirma que el manteo es otra de las prácticas controversiales arraigadas en la comunidad: Cuando el bebé está mal acomodado, las mujeres rodean el vientre de la gestante con una frazada o poncho, y tomando la tela de las puntas van moviendo a la mujer hasta conseguir que el bebé cambie de postura. "Obviamente esto está prohibido por lo que puede llegar a causar, entre otras cosas la circular de cordón", explica la obstetra. Por su parte y en referencia a su labor como biólogo, el Lic. Ecos cuenta que las tierras donde está enclavada hoy Pilpichaca formaban parte de las antiguas rutas del mercurio. En su opinión, esto ha dejado como legado una grave problemática regional, la de la contaminación de las aguas. Además, "las alpacas consumen agua de manantial. Debido a que nuestro sistema de canalización de agua es defectuoso, cuando éstas defecan en la tierra, ciertos microorganismos pasan al agua contaminándola", explica el biólogo. La consecuencia inmediata es la transmisión de enfermedades como la cisticercosis, hidatidosis o la brucelosis, las cuales tienen especial incidencia en niños, no así en las parturientas: "los órganos donde se localiza principalmente estos parásitos son el hígado y el pulmón. Estas enfermedades no se transmiten de persona a persona, únicamente del animal a la persona, por lo que no hay riesgo de contagio al bebé durante el parto o el amamantamiento".
LA EMERGENTOLOGIA SE INICIA COMO NUEVA DISCIPLINA EN ICA 
Ica, Perú
La costa del Perú, donde se localiza el Departamento de Ica y por donde transitaron las máximas autoridades de la Fundación SIIC (F SIIC) y de la Sociedad Iberoamericana de Información Científica (SIIC), se encuentra en el llamado Cinturón de fuego del Pacífico, una de las zonas más activas sísmicamente del mundo, producto de la tectónica entre las placas de Nazca y la Sudamericana.
El 15 de agosto de 2007, frente a las costas de Chincha Alta y a 60 kilómetros al oeste de la ciudad de Pisco, tuvo lugar un movimiento sísmico de una magnitud de 7,8 en la escala de Richter que dejó como consecuencia casi 600 muertos y miles de hogares destruidos.
En la ciudad de Ica, la doctora Cecilia García Minaya, Directora Regional de Salud, y los profesores Rafael Bernal Castro y Rosa María Hermitte conversaron distendidamente sobre la repercusión global en la sociedad peruana de tragedias naturales como aquella y el impacto concreto que éstas han representado en la actual política de salud regional de Ica. "De las desgracias aprendemos algo grande", declara la Directora Regional, quien reconoce que a pesar de que siempre se contó con informes y programas de actuación que contemplaban estos desastres naturales, no tenían la práctica necesaria para desarrollar un plan de reacción, "y la práctica se aprendió con dolor". Verse expuestos a tamaña experiencia, condujo al país a una reconstrucción que contempló "un rediseño de nuestro sistema", y la creación de "un plan de contingencia muy elaborado, muy tendiente a nuestras necesidades en el área de salud para dar respuestas inmediatas". Cuando se le pregunta acerca del contenido curricular de las materias que se imparten en las universidades regionales y su correspondencia con la preparación que imperiosamente requieren los profesionales implicados en la resolución de este tipo de fenómenos naturales, la respuesta de la doctora no se deja esperar: "Estamos en un proceso de calificación y clasificación de los profesionales de la salud con el temperamento necesario para hacer este tipo de tareas". A lo que añade que la clave está en saber que "todo depende de una buena organización" y del perfil de esos obreros de la reconstrucción que necesariamente deben poseer "temple, espíritu trabajador, capacidad de solidaridad y mucho desprendimiento".
En los diferentes estadios que atraviesa el desastre, la población juega un rol fundamental como parte afectada pero también como parte activa: "Había muchas maneras de reaccionar: en unos momentos con gran esperanza, en otros con desasosiego; y en aquellos lugares donde se trabajó en equipo, se superaron muchísimas cosas, y en aquellos donde se dio una reacción negativa, no tuvimos avances, es más, en esas zonas tuvimos que intervenir doblemente". Hoy, esa conciencia colectiva del bien común todavía da signos de rezago: se observa basura arrojada en el cauce de los ríos, se improvisan viviendas con lo que se tiene a mano en las zonas pretéritas del desastre… Todo ello evidentemente conlleva un riesgo epidemiológico potencial sobre el cual ya se han tomado medidas que atienden especialmente a niños y adolescentes que incluyen planes de alimentación para paliar el elevado índice de anemia nutricional infantil que se disparó tras el terremoto, ludoterapias y módulos de atención psicológica para tratar el estrés postraumático. Para ejecutar todo esto, la formación de los profesionales de la salud es vital, y es responsabilidad del gobierno "dotarles de una ayuda didáctica" actualizada y en castellano, afirma la doctora Minaya. Y en relación a ello concluye:"Me parece excelente la sociedad científica que ustedes nos presentan, porque para nosotros el idioma es muchas veces un límite para poder acceder a muchísimas páginas, y es muy poco el tiempo que tenemos realmente para dedicar a nuestro autoestudio."
"NUESTRA PROFESIÓN ES UNA PROFESIÓN DE VIDA. TODOS LOS DÍAS HAY QUE SEGUIR CULTIVANDO NUESTROS CONOCIMIENTOS" 
Cabanaconde, Perú
Cabanaconde forma parte de la provincia de Caylloma, una de las ocho que conforman el departamento peruano de Arequipa. Se encuentra en el extremo del cañón del Colca, a unos 3200 msnm y a unos 50 km al oeste de Chivay, en un marco natural agreste y accidentado cuyos caminos, especialmente entre enero y marzo, se ven a menudo interrumpidos por los huaicos, aludes de tierra que se producen tras las lluvias y que impiden el tránsito de vehículos de todo tipo.
A cargo del centro de salud de esta localidad está Juan Carlos González Patiño, médico general, que recibe en entrevista a los profesores Rafael Bernal Castro y Rosa María Hermitte, las máximas autoridades de la Fundación SIIC (F SIIC) y de la Sociedad Iberoamericana de Información Científica (SIIC). Este centro da cobertura a los 2800 habitantes de Cabanaconde y a los 300 de Pinchollo, entre los que hay, sobre todo, ancianos y menores de 5 años, una población por tanto frágil y propensa a las infecciones respiratorias y a las diarreas agudas, los peores males de la región después de la desnutrición: "Las mujeres que se ven transitando por los caminos, esas que llevan sus cargas al hombro y son menudas, tienen algunas más de setenta años. (…) Aquí en Cabanaconde hemos tenido pacientes de hasta 103 años y aún con esa edad se mantenían en actividad. Lamentablemente el desgaste por los años y la actividad física agrícola acaban agudizando la artrosis o la lumbalgia." En Cabanaconde el 100% de la población está afiliada al Sistema Integral de Salud (SIS). Este seguro da cobertura a problemas agudos pero no crónicos: "Si por ejemplo viene una anciana de 70 años con diagnóstico de lumbalgia, nos vemos obligados a acomodar la patología para que esté contemplada por el Seguro y así poder atenderla", asegura el doctor González Patiño. Ante una emergencia declarada en alguno de los pueblos de la Puna que dependen del centro de salud de Cabanaconde, la naturaleza de la región juega un papel preponderante y definitorio en la atención médica. La Puna, que está a 4500 msnm bordeando la cordillera, es una zona extremadamente árida. Los poblados, dedicados mayormente al pastoreo, son dispersos y cada aldea puede contar con tan sólo 2 o 3 familias. El acceso médico a estas zonas es extremadamente complicado e insume muchas horas, a veces días: "Tenemos lo que se llama un flujo de referencias. Cada puesto de salud tiene sus voluntarios, personas de la población a las que se las incentiva y se les otorga el nombre de promotores. Se les da capacitación en medicina básica y así, por lo menos, ellos nos sirven de alerta". Como la comunicación entre los poblados no es para nada fluida, las alertas se dan por radio. "Para trasladar al paciente se improvisa una camilla con unos palos y una frazada cosida. Hacen falta 8 voluntarios para trasladar la camilla. Se lleva de a 4 y cada media hora se hace el relevo". Para hacer frente a esta precariedad, el doctor de Cabanaconde asegura que "estamos tratando de que cada puesto tenga su plan de contingencia para el traslado de pacientes en situaciones de emergencia. Lamentablemente, el Ministerio de Salud no nos brinda ningún fondo para eso".
En esta región del Colca, la medicina tradicional y la occidental van de la mano: "Los pueblos del valle utilizan plantas medicinales como el llantén para procesos inflamatorios y contusiones, y el paico y la muña para los cólicos. Y son una buena alternativa. También cuentan con parteras. De hecho, muchas de las parturientas confían más en ellas que en las obstetras". En esa misma línea de conciliación de lo tradicional con lo contemporáneo, el doctor de Cabanaconde se refiere al aprendizaje del quechua como un requisito indispensable para ejercer la medicina en estos pueblos y señala que debería ser una materia de enseñanza en la universidad. A esto añade que "si bien es cierto que la globalización nos acerca a más información, muchos de nosotros, los médicos de periferia, no tenemos mucho acceso ella". Y la actualización de saberes es primordial, "los profesionales de la salud no pueden permitirse quedarse con los conocimientos estancados". Por responsabilidad y compromiso "todos los días hay que seguir cultivando el conocimiento".
ACTUALIZARSE EN PUEBLOS DE ALTURA 
Lari, Perú
En el Valle del Colca, situado en el extremo nororiental de la región de Arequipa, provincia de Caylloma, Perú, se encuentra el Cañón del río Colca, el segundo desfiladero más profundo del mundo. Junto a las laderas que a laderecha bordean el cañón se destaca el pueblo de Lari , cuyos pobladores, descendientes de las etnias collagua y cabana, siguen trabajando activamente la tierra con los mismos sistemas de cultivo que sus predecesores. En el Centro de Salud del pueblo el Dr. Marco Cáceres, de 26 años de edad, describe su experiencia como médico del Servicio Rural Urbano Marginal de Salud (SERUMS) programa oficial que brinda atención integral de salud a las comunidades que pueblan las zonas rurales y urbano-marginales de menor desarrollo del país. Esta presencia profesional que los jóvenes egresados realizan al concluir su carrera si bien no es obligatoria, es imprescindible para quienes posteriormente desean ejercer la medicina en el Perú. Al respecto el Dr. Cáceres opina que "para los médicos recibidos en las universidades nacionales a los que prácticamente el estado nos ha pagado nuestra educación, el SERUMS es un servicio a nuestro país, una remuneración que nosotros le damos", explica el joven doctor. Pero además, trabajar en estas pequeñas poblaciones de "acuciante pobreza" requiere de una fuerza innata y una genuina voluntad de cambio y servicio a la comunidad, por eso "los mejores de cada promoción, los que estuvieran en los primeros puestos, los más inteligentes, en definitiva "los más capaces", deberían realizar esta tarea, especialmente en áreas con este nivel de pobreza y casuística". El pauperismo y el frío extremo que gobiernan el pequeño pueblo de Lari, de tan sólo 1500 habitantes propician la aparición de enfermedades respiratorias. "Muchas de estas personas trabajan en la chacra con el ganado y hasta altas horas de la noche, con ropas superpuestas que no impiden que su piel se enfríe y con sandalias en los pies". A eso hay que añadirle el mal de la desnutrición como principal factor que predispone a la población a enfermarse. La dieta de estos pueblos se compone básicamente de arroz y papa. Las proteínas debieran obtenerlas de cereales como la quínoa o de la carne magra de alpaca o llama, pero tampoco logran consumirla en proporciones adecuadas ya que utilizan el cuero y la lana de estos animales para el comercio en Chivay, a unos 27 kms al este, o en Arequipa, a 160 kms al suroeste. La ventaja aparente de vivir en pueblos de altura y al abrigo de las grandes metrópolis es que no proliferan los "males urbanos" como la hipertensión o la diabetes, afirma el doctor Cáceres. La contrapartida es la vulnerabilidad que trae aparejada ese aislamiento cuando los miembros de la comunidad salen de su medio y se exponen al exterior. Este aislamiento comporta dificultades de otro orden para los profesionales de la salud como el doctor Cáceres, que a diferencia de los médicos que optan por trabajar mano a mano con otros médicos en centros de Arequipa, "no disponen de tiempo para leer o actualizarse", es más, añade en clave cómica: "yo, personalmente, hasta ahora lo único que leo es mi vademécum, la historia clínica de mis pacientes y mi diccionario de quechua".
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